El primer trimestre de 2026 confirma que el consumo en Colombia mantiene una dinámica mucho más activa de lo que algunos indicadores de percepción podrían sugerir. Las ventas del comercio minorista vienen creciendo con fuerza, los grandes almacenes muestran avances de doble dígito, los centros comerciales reportan mayores niveles de tráfico y ocupación, y las principales marcas de moda han reforzado sus inventarios mediante mayores compras externas.

De acuerdo con el DANE, en marzo de 2026 las ventas reales del comercio minorista crecieron 13,4% frente al mismo mes de 2025. En el acumulado del primer trimestre, las ventas crecieron 10,8%, con Bogotá como el principal motor del desempeño nacional. Este dato es clave para entender que el mercado no está detenido: por el contrario, el consumidor está comprando más y el retail está respondiendo con mayor profundidad de surtido, nuevas aperturas y reposición de inventarios. La explicación de fondo es clara: el consumidor colombiano sigue activo.
Aunque la inflación general continúa presionando el bolsillo de los hogares, las líneas de mercancía de prendas de vestir y calzado mostraron un comportamiento positivo a marzo, con crecimientos de 4,8% y 6,2%, respectivamente, mientras la inflación anual se ubicó en 5,6%. Esto confirma que la categoría mantiene dinamismo en un entorno de consumo más selectivo, donde las promociones, la renovación de colecciones y la percepción de oportunidad siguen siendo determinantes en la decisión de compra.
En ese contexto, y de acuerdo con el Mapa de Importaciones de Prendas de Vestir que realiza Mall & Retail, Colombia importó en el primer trimestre de 2026 un total de US$ 166,1 millones en prendas de vestir. Frente al primer trimestre de 2025, cuando las importaciones sumaron US$ 141,8 millones, el crecimiento fue de 17,1%, equivalente a US$ 24,3 millones adicionales.
Este aumento no puede leerse únicamente como una variable de comercio exterior. Para los retailers, representa una señal clara de mercado: las marcas están comprando más producto porque esperan vender más, porque necesitan responder a una mayor rotación y porque la competencia por precio, variedad y oportunidad se ha intensificado. En moda, el inventario no es un dato contable; es una apuesta comercial sobre la demanda futura.
Países de origen: China mantiene el liderazgo del abastecimiento
El origen de las importaciones muestra que Asia sigue siendo la gran plataforma de abastecimiento del retail de moda en Colombia. China lideró con US$ 66,5 millones, equivalente al 40,1% del total importado. Le siguieron Bangladesh, con US$ 26,7 millones; Viet Nam, con US$ 13,0 millones; Camboya, con US$ 12,3 millones; y Turquía, con US$ 7,1 millones. Estos cinco países concentraron el 75,7% de las compras externas del trimestre.
Este dato es fundamental para los retailers porque evidencia que la competitividad del mercado colombiano de moda sigue dependiendo de cadenas globales de abastecimiento. China conserva su liderazgo por escala y variedad; Bangladesh mantiene su fortaleza en producción de volumen; Viet Nam y Camboya ganan peso como alternativas de abastecimiento; y Turquía conserva relevancia por su capacidad de respuesta en determinadas categorías de moda.
Marcas importadoras: los grandes retailers refuerzan inventarios
Por marcas, el liderazgo estuvo en manos de los grandes operadores de retail. H&M fue el principal importador del trimestre, con US$ 19,5 millones y un crecimiento de 20,1%. Le siguió Texmoda, operador de Zara en Colombia, con US$ 17,7 millones, un 22,4% más que en 2025. En tercer lugar se ubicó Falabella de Colombia, con US$ 14,4 millones y un crecimiento de 6,3%; seguida por Adidas Colombia, con US$ 11,1 millones; y John Uribe e Hijos (Grupo Uribe), con US$ 9,1 millones.

La composición del ranking confirma que las grandes cadenas internacionales y las tiendas por departamento están reforzando su apuesta por el mercado colombiano. H&M y Zara lideran desde la moda rápida; Falabella mantiene su peso como plataforma departamental y omnicanal; Adidas evidencia la fortaleza del segmento deportivo y lifestyle; y Grupo Uribe conserva un papel relevante dentro del vestuario importado, aunque con menor dinamismo frente al año anterior.
El caso de Adidas Colombia es especialmente relevante. Sus importaciones crecieron 73,6% frente al primer trimestre de 2025, al pasar de US$ 6,4 millones a US$ 11,1 millones. Esta variación confirma que el consumo deportivo y casual continúa ganando terreno, impulsado por una tendencia estructural hacia comodidad, bienestar, moda urbana y uso cotidiano de prendas deportivas.
Para Mall & Retail, la conclusión es contundente: el consumo en Colombia no está apagado. Está más selectivo, más competitivo y más sensible al precio, pero sigue activo. La prueba está en el crecimiento de las ventas reales del comercio, en el desempeño de los grandes almacenes, en el tráfico de los centros comerciales y en el aumento de las importaciones de prendas de vestir.
Los centros comerciales son uno de los grandes beneficiarios de esta dinámica. La moda continúa siendo una categoría estratégica porque genera tráfico, renueva vitrinas, activa promociones, estimula visitas recurrentes y fortalece la mezcla comercial. En un entorno donde los consumidores buscan experiencia, conveniencia y comparación de oferta, los activos comerciales con buena ocupación, marcas fuertes y renovación permanente tienen una ventaja competitiva clara.

Para Leopoldo Vargas Brand, CEO de Mall & Retail, “el crecimiento de las importaciones de prendas de vestir en el primer trimestre confirma que los retailers están leyendo un mercado más dinámico. Las marcas están fortaleciendo inventarios porque el consumidor está respondiendo. Esta información es fundamental para anticipar competencia, presión promocional, rotación de categorías y oportunidades de expansión en centros comerciales”.
En síntesis, el primer trimestre de 2026 muestra un retail de moda en expansión. Las importaciones crecieron 17,1%, los grandes operadores reforzaron su abastecimiento, Asia mantuvo su liderazgo como origen de producto y el consumo colombiano siguió mostrando señales de fortaleza. Para los retailers, esta información no es solo un dato de comercio exterior: es una herramienta de diagnóstico para entender hacia dónde se mueve el mercado, qué jugadores están ganando profundidad de inventario y cómo se está configurando la competencia en una de las categorías más importantes del comercio colombiano.
Fuente: Mall & Retail.