La industria del mejoramiento del hogar vive uno de sus momentos más interesantes de los últimos años. Después de un periodo de cautela en el gasto de los hogares, los colombianos vuelven a invertir en neveras, lavadoras, cocinas, pequeños electrodomésticos, salas, comedores, colchones, decoración y soluciones para renovar sus espacios. El dato no es menor: de acuerdo con la Encuesta Mensual de Comercio del DANE, la línea de electrodomésticos y muebles para el hogar creció 21,9% en abril de 2026 y acumula una expansión de 19,6% en el año corrido.

Este repunte confirma que el hogar volvió a ser protagonista del consumo. Ya no se trata únicamente de comprar productos funcionales, sino de mejorar la calidad de vida, adaptar los espacios a nuevas formas de habitar y convertir la vivienda en una extensión del bienestar familiar. En ese contexto, marcas como Homecenter, Falabella, IKEA, Jamar, Tugó, Muebles & Accesorios, Ktronix, Alkosto, Haceb, Challenger, Mabe, Whirlpool y Samsung se encuentran en una posición favorable para capturar una demanda que combina reposición, remodelación, diseño y aspiracionalidad.
Pero detrás de esta nueva etapa del negocio aparece un fenómeno estratégico: el liderazgo femenino está tomando mayor relevancia en una industria que durante años estuvo dominada por formatos tradicionales, decisiones inmobiliarias y modelos comerciales altamente operativos. Dos casos reflejan este cambio desde orillas distintas: María Fabiana Traboulsi Luna, gerente de país de IKEA Colombia, y Patricia Vélez, CEO y fundadora de Grupo Ambiente, matriz de Ambiente Gourmet y Ambiente Living.
El nombramiento de María Fabiana Traboulsi Luna al frente de IKEA Colombia marca una nueva fase para la multinacional sueca en el país. Su llegada al liderazgo local ocurre después de una etapa de apertura, aprendizaje y posicionamiento de marca. IKEA ya no está únicamente en el momento de la novedad. Con tres megatiendas en Colombia, ubicadas en Bogotá, Medellín y Cali, el reto ahora consiste en madurar su presencia, elevar la frecuencia de compra, aumentar la penetración en los hogares y convertir su propuesta en una opción cotidiana para el consumidor colombiano.
La operación de IKEA en Colombia se desarrolla de la mano del grupo Falabella, dueño de la franquicia para esta parte del continente, lo que le otorga una plataforma regional poderosa en conocimiento retail, comercio electrónico, operación de grandes superficies y desarrollo omnicanal. Sin embargo, el éxito de IKEA no dependerá solamente del tamaño de sus tiendas, sino de su capacidad para tropicalizar una propuesta global a los hábitos locales. En Colombia, el consumidor valora el diseño, pero también exige financiación, disponibilidad inmediata, facilidad de armado, servicio postventa, asesoría, cercanía y precios que compitan con un mercado altamente fragmentado.
Ahí está el gran desafío de Traboulsi: pasar de la admiración por la marca a la incorporación real de IKEA en la vida diaria de los hogares colombianos. La tienda de Mallplaza NQS en Bogotá se convirtió en una vitrina de gran impacto para la marca, pero la consolidación del formato exige que la experiencia física se complemente con comercio electrónico, soluciones de inspiración, logística eficiente y una oferta que entienda las diferencias entre apartamentos pequeños, hogares familiares, viviendas en proceso de remodelación y consumidores jóvenes que están construyendo su primer espacio independiente.
De acuerdo con el Mapa Nacional del Retail realizado por Mall & Retail, IKEA alcanzó ingresos por $317.718 millones en 2024, con un crecimiento del 297%, ocupando el puesto 7° dentro de la categoría de Mejoramiento del Hogar. La cifra refleja el impacto de la expansión inicial y el apetito del mercado por una propuesta internacional de diseño accesible. No obstante, el verdadero examen vendrá en la siguiente etapa: sostener el crecimiento, aumentar productividad por tienda, fortalecer el canal digital y transformar el tráfico de curiosidad en ventas recurrentes.
En una estrategia diferente, pero igualmente relevante, aparece Patricia Vélez, fundadora y CEO de Grupo Ambiente. A diferencia de IKEA, que representa la llegada de una multinacional global al mercado colombiano, Ambiente Gourmet simboliza el camino inverso: una marca colombiana que nace desde el emprendimiento, se consolida en el mercado local y empieza a construir una plataforma de internacionalización latinoamericana.

Ambiente Gourmet y Ambiente Living han logrado ocupar un espacio propio en el negocio del hogar, especialmente en artículos de mesa, cocina, decoración, muebles y experiencias asociadas al buen vivir. Su fortaleza no está en competir por escala contra los grandes formatos, sino en construir una propuesta de marca alrededor de la estética, la experiencia, la curaduría de producto y la conexión emocional con el hogar.
De acuerdo con el Mapa Nacional del Retail de Mall & Retail, Ambiente Gourmet registró ingresos por $84.842 millones en 2024, con un crecimiento del 2,1%, ocupando el puesto 14° dentro de la categoría de Mejoramiento del Hogar. Aunque su escala es menor frente a IKEA, Homecenter o Falabella, su relevancia estratégica está en la capacidad de construir una marca colombiana con identidad, expansión y vocación regional.
La compañía ha avanzado en su expansión internacional con foco en Ecuador y México. En Ecuador ya opera cuatro tiendas y proyecta llegar a diez puntos de venta hacia 2028. En México, tras la apertura de su primera tienda en Polanco, Ciudad de México, el grupo proyecta alcanzar 25 tiendas en los próximos cinco años, de las cuales 20 serían Ambiente Gourmet y cinco Ambiente Living. La alianza con la familia Chedraui representa un paso clave para entrar a uno de los mercados más grandes y competitivos de América Latina.

La lectura estratégica es clara: mientras IKEA busca colombianizar una marca global, Ambiente Gourmet busca latinoamericanizar una marca colombiana. Son caminos distintos, pero ambos evidencian cómo el liderazgo femenino está ganando protagonismo en una categoría donde el consumidor no compra únicamente productos, sino estilo de vida, funcionalidad, bienestar y pertenencia.
El buen momento del consumo asociado al hogar abre una ventana de oportunidad. La recuperación de las ventas de muebles y electrodomésticos muestra que los hogares están recuperando confianza para invertir en bienes durables. Esto beneficia tanto a las grandes superficies como a los formatos especializados, a las marcas de tecnología, a los fabricantes de electrodomésticos y a los operadores de centros comerciales que han incorporado grandes tiendas de hogar como generadores de tráfico y permanencia.
En este escenario, el liderazgo de Traboulsi y Vélez tiene un valor que va más allá de la representación femenina. Se trata de dos ejecutivas que enfrentan retos estratégicos de alto nivel: una debe consolidar en Colombia una de las marcas más poderosas del retail mundial; la otra debe demostrar que una marca colombiana de hogar puede competir, adaptarse y crecer en mercados internacionales.
La industria del mejoramiento del hogar está dejando de ser una categoría puramente transaccional para convertirse en una plataforma de experiencias. El consumidor quiere inspiración, diseño, asesoría, conveniencia, financiación y soluciones integrales. Quien logre conectar esos elementos tendrá una ventaja competitiva decisiva.
Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall & Retail, “el liderazgo femenino en esta industria no es una anécdota, sino una señal de transformación. María Fabiana Traboulsi y Patricia Vélez representan dos modelos de crecimiento: la consolidación local de una multinacional y la expansión internacional de una marca colombiana. Ambas confirman que el hogar se convirtió nuevamente en uno de los grandes motores del retail, y que las mujeres están ocupando un lugar central en la forma como se diseña, se vende y se proyecta el futuro de esta categoría”.
Fuente: Mall & Retail