Mall & Retail

Home
>
Actualidad
PLAZA DE LAS AMéRICAS CELEBRA 35 AñOS COMO EL CENTRO COMERCIAL MáS IMPORTANTE DEL SUR DE BOGOTá

Hablar de Plaza de las Américas es recorrer buena parte de la transformación comercial del suroccidente de Bogotá durante las últimas tres décadas y media. En diálogo con Mall & Retail, Ana Isabel Coba, gerente del Centro Comercial Plaza de las Américas, recordó los principales hitos de una historia que comenzó en 1989, cuando Plaza de las Américas S.A., liderada por la familia Char, adquirió al señor Samuel Gad un terreno ubicado en un entorno todavía predominantemente rural, cuyo principal referente de gran escala era el antiguo Hipódromo de Techo, hoy Estadio de Techo. La visión era desarrollar una gran alternativa comercial para una zona de la capital que en ese momento tenía una oferta limitada de centros comerciales.

El proyecto abrió sus puertas a finales de 1991 para atender la creciente demanda de localidades como Kennedy, Bosa y Puente Aranda. Su primera etapa se levantó sobre un lote de 70.000 m², con aproximadamente 330 locales y cerca de 40.000 m² de área rentable. El hipermercado SAO, de Olímpica, encabezó la oferta ancla junto con marcas tradicionales que acompañaron el proyecto desde sus primeros años. Más de 140 de aquellos inversionistas iniciales continúan siendo propietarios, un dato que refleja la permanencia de quienes apostaron por el desarrollo desde sus comienzos.

 

Uno de los elementos que desde el principio diferenció a Plaza de las Américas fue entender que un centro comercial también debía ser un lugar de encuentro. Su diseño incorporó calles internas, plazas y, especialmente, una tarima central que se convirtió en escenario de espectáculos, actividades culturales y eventos de gran convocatoria.

En una época en la que buena parte de los centros comerciales estaba enfocada principalmente en la transacción, aquella tarima ayudó a construir comunidad y a convertir al complejo en un punto de referencia para las familias del sur de Bogotá. Fue, en ese sentido, una expresión temprana de lo que décadas después la industria denominaría retail experiencial.

 

Esa vocación por el entretenimiento continuó evolucionando. A las actividades de la tarima se sumaron posteriormente los cinemas Royal Films y Procinal, la pantalla IMAX y dos parques de diversiones, fortaleciendo el papel del entretenimiento como ancla de tráfico recurrente. Más adelante llegarían gimnasio, bolera y formatos deportivos, ampliando el tiempo de permanencia y las razones para visitar el centro comercial más allá de las compras.

La evolución más reciente de esta estrategia está representada por SkyTown, una terraza comercial y deportiva de 6.900 m² que integra seis canchas de pádel, gastronomía, parque infantil, zonas de descanso y arte urbano. A ello se suman iniciativas asociadas al bienestar, como Escuadrón WUF, lanzado en 2025 con caninos de apoyo emocional, y un oratorio de meditación y reflexión reconocido por el Ministerio del Interior. La propuesta de entretenimiento pasó así de los espectáculos y el cine a incorporar deporte, bienestar, convivencia y experiencias al aire libre.

 

Uno de los capítulos más importantes de estos 35 años fue la gran expansión de Plaza de las Américas. La decisión respondió a la necesidad de mantener su competitividad frente a nuevos jugadores y evolucionar desde un centro comercial esencialmente transaccional hacia un complejo capaz de integrar comercio, gastronomía, salud, entretenimiento y experiencias. 

En un esquema de propiedad horizontal, el proceso representó además un importante ejercicio de coordinación entre propietarios y administración.

 

La transformación cambió por completo la escala del activo. El área privada comercial pasó de 42.000 m² a 98.000 m², distribuida en 590 unidades inmobiliarias y cerca de 500 locales, mientras el área construida total creció de aproximadamente 90.000 m² a 240.000 m². Las zonas comunes y de circulación aumentaron 132%, habilitando más de 5.000 m² de áreas al aire libre. La capacidad de estacionamientos para vehículos se duplicó hasta 2.284 cupos, las celdas para motos llegaron a 466 y los espacios para bicicletas alcanzaron 1.550.

 

Sin embargo, la ampliación no consistió únicamente en agregar metros cuadrados. Uno de los cambios estructurales estuvo en la recomposición del tenant mix. Cerca del 30% de los nuevos espacios fue concebido alrededor de experiencias y actividades capaces de ampliar las ocasiones de visita. Aproximadamente 20% se destinó a gastronomía, mientras más del 10% se orientó al entretenimiento. Esto permitió reducir la dependencia de la compra tradicional y construir nuevas razones de permanencia, encuentro y consumo.

Dentro de esa estrategia nació Vía Verde, un bulevar de restaurantes que fortaleció la gastronomía como destino dentro del complejo. Paralelamente, la incorporación de Sanitas y Famisanar abrió la categoría de salud dentro del centro comercial. El resultado fue una mezcla más equilibrada en la que moda y comercio continúan siendo fundamentales, pero conviven con restauración, entretenimiento, salud, servicios financieros, cuidado personal, tecnología, hogar y actividades deportivas.

 

Hoy Plaza de las Américas cuenta además con una de sus principales fortalezas históricas: la dimensión de su área de influencia. Está localizado en Kennedy, una localidad con cerca de 1,1 millones de habitantes, y conectado con corredores como las avenidas Boyacá, Primero de Mayo, Carrera 68 y Las Américas. El complejo registra aproximadamente 29 millones de visitantes peatonales al año, con promedios cercanos a 60.000 personas en días hábiles y 90.000 durante fines de semana y festivos.

La sostenibilidad se ha convertido en otro componente de su posicionamiento. Plaza de las Américas fue el primer centro comercial del país en obtener el reconocimiento Oro al Desempeño Ambiental y cuenta con certificaciones como LEED Gold, Basura Cero de Icontec, ISO 14001:2015 y PREAD Élite. Su planta fotovoltaica dispone de 2.789 paneles solares y una capacidad instalada de 1,06 MWp; adicionalmente opera tres plantas de captación y tratamiento de aguas lluvias y aprovecha el 69,9% de los residuos generados.

 

La celebración de los 35 años busca trasladar esa trayectoria nuevamente al terreno de las experiencias. Entre las principales actividades está la alianza con Nickelodeon para traer por primera vez a Colombia un parque temático inmersivo de Paw Patrol. A ello se suman la campaña “Mega aniversario de premios”, espectáculos artísticos y activaciones comerciales, con una programación dirigida a reconocer a visitantes, comerciantes y familias que han acompañado al centro comercial durante más de tres décadas.

El futuro, sin embargo, plantea una nueva etapa de transformación. La hoja de ruta contempla profundizar el uso de tecnología y personalización de datos para entender mejor al visitante, adaptar la arquitectura a las nuevas demandas de consumo, fortalecer la conexión con generaciones más jóvenes y avanzar en sostenibilidad y economía circular. No se trata solamente de incorporar nuevas marcas, sino de evolucionar la forma como el activo utiliza sus espacios y construye relaciones con sus diferentes públicos.

 

En infraestructura comercial y de servicios, uno de los proyectos más relevantes será la apertura e integración del nuevo Complejo de Natación de Compensar dentro de Plaza de las Américas. Su entrada fortalecerá las categorías de salud, deporte y bienestar y permitirá generar nuevas frecuencias de visita. A ello se sumará la expansión de formatos recreativos y deportivos en SkyTown, profundizando una estrategia en la que las terrazas y espacios abiertos adquieren un papel cada vez más importante dentro del complejo.

La transformación urbana del entorno también abrirá oportunidades. La futura entrada en operación de la primera línea del Metro de Bogotá, con una estación dentro de su área de influencia, y la nueva infraestructura alimentadora de TransMilenio sobre la Avenida 68 podrán incorporar nuevos flujos de usuarios y modificar las dinámicas de acceso. El desafío será convertir esa mayor conectividad en visitas, experiencias y consumo, al tiempo que se desarrollan servicios para un cliente cada vez más digital e hiperconectado.

 

Treinta y cinco años después de su inauguración, Plaza de las Américas muestra cómo un centro comercial puede evolucionar sin perder la conexión con el territorio que le dio origen. Pasó de ser una de las grandes alternativas comerciales del sur de Bogotá a convertirse en un complejo de casi 100.000 m² de área privada comercial en el que convergen compras, gastronomía, entretenimiento, salud, deporte y bienestar. Su siguiente desafío será mantener esa capacidad de transformación frente a una ciudad, una movilidad y un consumidor que continuarán cambiando

 

Fuente: Mall & Retail

 

Para ser uno de los profesionales mejor informado de la industria de centros comerciales y retail suscríbete en nuestro newspaper en gerencia@mallyretail.com