La anunciada adquisición de Makro Colombia por parte de Cencosud no puede leerse únicamente como una operación de supermercados. Detrás de esta transacción hay una decisión estratégica de salida por parte de SHV Holdings y, al mismo tiempo, una apuesta de crecimiento regional por parte del grupo chileno.

Cencosud informó la compra del 100 % de Makro Supermayorista en Colombia por cerca de US$158 millones, equivalentes a unos $543.000 millones. La operación incluye 21 tiendas en 16 ciudades del país y, de acuerdo con la información conocida, una vez se cumplan los trámites legales y regulatorios, estos establecimientos pasarían a operar bajo la marca Metro, el formato mayorista de Cencosud.
Aunque a primera vista parece una adquisición más dentro del retail de alimentos, la realidad es que la operación tiene una lectura mucho más profunda. Makro no fue comprada por sus resultados recientes, sino por el valor estratégico de su red, sus activos físicos, su posicionamiento mayorista y la posibilidad de integrarla a una plataforma regional.
Razón No.1 SHV cerró un ciclo regional en América Latina.
La primera razón está en la estrategia de salida de SHV Holdings, la multinacional neerlandesa propietaria de Makro. Durante los últimos años, el grupo venía desmontando gradualmente su presencia en América Latina. Salió de Perú, Brasil, Venezuela y, en enero de 2025, vendió también la operación de Argentina.
Colombia quedaba prácticamente como el último eslabón regional de una operación que ya no parecía prioritaria para la casa matriz. En ese contexto, mantener un negocio aislado, con pérdidas recurrentes y en un mercado altamente competitivo, dejaba de tener sentido estratégico.
Makro llegó a Colombia en 1995, inicialmente con participación de SHV, Almacenes Éxito y el Sindicato Antioqueño. Durante más de dos décadas construyó una marca reconocida en el canal mayorista, pero en los últimos años su desempeño financiero mostró señales claras de agotamiento.
Razón No. 2 Las pérdidas acumuladas hicieron inevitable la venta.
La segunda razón es financiera y es quizás la más contundente. De acuerdo con el Mapa Nacional del Retail, Makro Colombia registró en 2025 ingresos por $1,88 billones, con un crecimiento del 6,6 %. Sin embargo, ese crecimiento no fue suficiente para corregir el problema de fondo: la compañía cerró el año con una pérdida de $43.207 millones.
El dato más relevante no está solo en la pérdida de 2025, sino en su acumulación. Makro venía presentando pérdidas desde 2018, con un deterioro acumulado que supera los $256.400 millones en el periodo 2018-2025. Incluso si se toma la ventana más reciente de los últimos cinco años, las pérdidas suman cerca de $160.900 millones.
Esto demuestra que la situación no obedecía a un mal año, a un ciclo económico adverso o a un problema puntual de consumo. Era una dificultad estructural del modelo en Colombia. La cadena crecía en ventas, pero no lograba convertir ese volumen en rentabilidad. Para SHV, seguir financiando una operación con pérdidas acumuladas de esa magnitud no era sostenible.
Razón No.3 Cencosud no compró el resultado: compró una plataforma.
La tercera razón explica por qué Cencosud compró una empresa con pérdidas. En este tipo de operaciones, el comprador estratégico no necesariamente mira el negocio como lo veía el vendedor. Cencosud no compró únicamente el estado de resultados de Makro; compró una plataforma comercial instalada.
Esa plataforma incluye 21 tiendas, presencia en 16 ciudades, una marca con más de 25 años de recordación en Colombia y una operación ya posicionada en el formato Cash & Carry. En otras palabras, Cencosud adquirió tiempo, ubicación, escala y conocimiento de mercado.

Abrir desde cero una red mayorista de este tamaño exigiría años de inversión, búsqueda de predios, licencias, construcción, maduración comercial y posicionamiento. Con esta compra, el grupo chileno acelera ese camino y recibe una base operativa que puede transformar bajo su propio modelo de gestión.
Razón No. 4. Los inmuebles propios fueron parte central del valor
La cuarta razón está en los activos físicos. En retail, especialmente en formatos de gran superficie, los inmuebles son una variable estratégica. Tener tiendas ubicadas, construidas y operando en ciudades relevantes representa una ventaja difícil de replicar.
Por eso, aun cuando la operación de Makro estaba en rojo, sus activos tenían valor. En un mercado donde conseguir grandes áreas comerciales es cada vez más complejo, una red de tiendas mayoristas con presencia nacional se convierte en un activo atractivo para un operador con visión de largo plazo.
Para Cencosud, la operación no significa únicamente sumar ventas. También implica fortalecer su huella física, ampliar su cobertura y ganar posiciones en ciudades donde el formato mayorista puede tener una oportunidad relevante frente a tenderos, restaurantes, hoteles, pequeños comerciantes y compradores institucionales.
Razón No. 5. Cencosud consolida su apuesta regional por el Cash & Carry
La quinta razón es regional. Cencosud ya venía avanzando en el formato mayorista. En Brasil opera Giga y en 2025 compró Makro Argentina y Basualdo, fortaleciendo su presencia en ese mercado. La adquisición de Makro Colombia encaja dentro de esa misma tesis: construir una plataforma latinoamericana de Cash & Carry.
Este modelo tiene sentido en mercados donde el canal tradicional sigue siendo fuerte, donde los tenderos conservan un papel relevante y donde pequeños negocios de alimentos, restaurantes y comercios necesitan abastecimiento eficiente, precios competitivos y disponibilidad de productos en volumen.

Colombia es precisamente uno de esos mercados. El país mantiene una estructura comercial en la que conviven grandes superficies, tiendas de barrio, hard discount, supermercados independientes, restaurantes y compradores profesionales. Allí, un formato mayorista bien operado puede recuperar valor, especialmente si se apoya en mejores compras, logística, marcas propias y eficiencia operacional.
Razón No. 6. Colombia sigue siendo un mercado prioritario para Cencosud
La sexta razón tiene que ver con la importancia de Colombia dentro del mapa de Cencosud. El grupo ya opera en el país con Jumbo, Metro y Easy. La compra de Makro le permite complementar su portafolio y reforzar una posición más amplia en alimentos, mejoramiento del hogar y comercio mayorista.
Además, esta adquisición llega en un momento en el que Cencosud muestra una estrategia activa de transformación regional. La compra de Makro Colombia se suma a otras operaciones recientes, como la adquisición de St. Marche en Brasil, lo que confirma que el grupo está asignando capital a negocios donde ve potencial de crecimiento, eficiencia y rentabilidad futura.
Para Colombia, la operación puede traer una nueva dinámica competitiva. Makro, bajo el control de Cencosud, podría ganar mayor capacidad de negociación, mejorar su propuesta comercial, ampliar marcas propias y fortalecer su relación con clientes profesionales. También podría generar presión sobre otros jugadores del canal mayorista, supermercados independientes y formatos de abastecimiento.
En síntesis, SHV vendió porque Makro Colombia acumulaba pérdidas importantes, había dejado de ser un activo prioritario y cerraba un ciclo regional. Cencosud compró porque vio algo distinto: una red física difícil de replicar, una marca reconocida, una plataforma mayorista con escala y una oportunidad para integrar a Colombia dentro de su estrategia regional de Cash & Carry.
Para Leopoldo Vargas Brand “La gran lección de esta operación es que en retail una compañía puede perder valor financiero bajo un propietario, pero ganar valor estratégico bajo otro. Makro, que para SHV representaba una operación deficitaria, para Cencosud puede convertirse en una pieza clave de expansión, eficiencia y posicionamiento en el nuevo mapa mayorista colombiano”.
Fuente: Mall & Retail.