Mall & Retail

Home
>
Inicio
CENTRO COMERCIAL TERRAPLAZA: EL NUEVO DESTINO ESTRATéGICO PARA LAS MARCAS EN POPAYáN Y EL OCCIDENTE COLOMBIANO

Popayán empieza a ganar un espacio estratégico dentro del mapa del retail colombiano. Al cierre de 2025, la capital del Cauca contaba con una población proyectada de 352.150 habitantes, de los cuales el 82 % residía en la cabecera municipal, una condición urbana que refuerza su potencial como mercado de consumo, servicios y expansión comercial.

La ciudad no solo concentra la actividad institucional del departamento, sino que también funciona como eje educativo, comercial, cultural y de servicios para una amplia zona de influencia que conecta al Cauca con el Valle del Cauca, Nariño y el Pacífico. En su estructura económica tienen un peso relevante sectores como la administración pública, la educación, la salud, el comercio, la reparación de vehículos, el alojamiento, la gastronomía, el entretenimiento y los servicios profesionales.

 

A ello se suma un activo diferencial que pocas ciudades intermedias pueden mostrar: su capital cultural. Popayán es reconocida por la Semana Santa, una tradición de más de cuatro siglos y medio, declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2009. También es un referente gastronómico: desde 2003 realiza el Congreso Nacional Gastronómico y, en 2005, fue la primera ciudad en ser nombrada Ciudad de la Gastronomía por la Unesco.

Para las marcas, esto significa algo claro: Popayán no debe leerse únicamente como una plaza secundaria, sino como una centralidad emergente del occidente colombiano. Su escala poblacional, su concentración urbana, su vocación universitaria, su tradición turística y su nuevo enfoque de gobierno, orientado a la competitividad, la atracción de inversiones y el crecimiento empresarial, abren una ventana para formatos comerciales modernos.

 

En un mercado donde las marcas buscan ciudades con identidad, flujo regional y espacio para crecer, Popayán aparece como una oportunidad: una ciudad patrimonial que puede convertirse en vitrina comercial, gastronómica y cultural del nuevo occidente colombiano. Bajo ese marco, el centro comercial Terraplaza se consolida como uno de los epicentros de la actividad comercial de Popayán.

 

Con una inversión que supera los $400 millones, Terraplaza redefine el concepto de entretenimiento en la capital del Cauca. Su objetivo es traer a Popayán la vibrante experiencia de la “fiebre del fútbol”, tal como se vive en las grandes capitales del mundo. Esta apuesta, sumada a la llegada de nuevas marcas y a un robusto modelo cultural, consolida al complejo como un motor clave para el desarrollo económico, el entretenimiento y la identidad cultural del departamento.

 

El corazón tecnológico y la segmentación de la experiencia

 

La pieza central de esta estrategia es una pantalla de alta definición y gran formato, instalada de manera permanente en el centro comercial. Lejos de ser un montaje temporal para la ocasión, se trata de una infraestructura audiovisual de primer nivel, que convierte a Terraplaza en el escenario más potente del norte de Popayán para transmitir, proyectar y activar experiencias visuales a gran escala.

Sin embargo, la decisión estratégica más relevante va más allá de la cifra de inversión: radica en la segmentación de la experiencia. Para el Mundial 2026, en lugar de habilitar un solo punto de transmisión, Terraplaza diseñó cuatro zonas con públicos objetivos distintos, con el fin de asegurar que toda la familia encuentre su lugar:

 

Plazuela Tricolor: diseñada especialmente para los hinchas, cuenta con la pantalla HD principal y una atmósfera que emula la emoción real de un estadio.

Zona Mapamundi: espacio que se activa durante los días de partido con mayor afluencia de público, ideal para los exploradores y amantes del ambiente global.

 

Zona Libre: pensada para quienes prefieren el shopping, la moda, la gastronomía y el descubrimiento de nuevas marcas.

 

Cine Colombia: transmisiones exclusivas de los partidos en salas de cine, equipadas con sonido envolvente para los cinéfilos.

“La premisa operativa es clara: si un centro comercial solo activa espacios para los hinchas, pierde a la mitad del grupo familiar. Sabemos que el Mundial convoca, pero también entendemos que no todos viven el fútbol de la misma manera. Por eso diseñamos una experiencia amplia, familiar e incluyente”, explica Olga Lucía Parra, gerente de Terraplaza.

 

Más allá del Mundial: alianzas y desarrollo local

 

Para Terraplaza, el concepto de “el entretenimiento como ciudad” es el pilar de su posicionamiento. Bajo esta visión, el centro comercial ha consolidado una agenda cultural propia que incluye eventos insignia como Popayán Tiene su Cuento, enfocado en narrativa y literatura local; Popayán a Ritmo de Salsa, dedicado a la música y la danza; y la Serenata para Popayán. A ello se suman alianzas activas con academias de ballet, escuelas de música y universidades de la región.

 

Este modelo también incorpora emprendimientos locales como componente estructural del mix comercial, y no simplemente como una actividad de responsabilidad social.

 

“En mercados donde la rotación de locales es un indicador de riesgo, la incubación interna de emprendimientos genera inquilinos con arraigo, comunidad propia y lealtad de consumidores que ya los conocían antes de tener un local fijo”, señala la gerente.

Renovación del mix comercial: nuevas marcas que impulsan la región

El crecimiento de Terraplaza se refleja en sus aperturas más recientes en diversas categorías.

En servicios y bienestar, la llegada de la Compañía Energética de Occidente —CEO— acerca la experiencia digital directamente al ciudadano, dentro de un entorno cómodo y accesible. Por su parte, Drogas Rebarata refuerza la propuesta de salud, ampliando la oferta farmacéutica para los miles de visitantes diarios del centro comercial.

 

En moda, se incorpora Luber, una marca que destaca por sus detalles y tradición textil. En gastronomía, el patio de comidas se fortalece con K Buñuelos, una de las marcas más queridas de la ciudad; Don Burger, con su propuesta de hamburguesas de alta calidad; y Kusnig, que lleva la cocina casera y tradicional de Nariño al segundo piso del centro comercial.

 

Mención especial merece Cocinando para Vender, un inspirador proyecto de emprendimiento juvenil, familiar y de fe. 

Su propuesta se destaca por ofrecer comida tradicional —como sancochos de gallina en fogón de leña y costillón ahumado—, transformando recetas ancestrales en un modelo de negocio exitoso y de alto reconocimiento local.

 

Estas marcas se suman a grandes firmas nacionales ya consolidadas que acompañan al mall desde su apertura, atraídas por un tráfico creciente y una comunidad leal.

 

Co-creación comercial y sabor con identidad

 

Una operación de esta escala requiere un respaldo comercial que trascienda los ingresos tradicionales. Terraplaza articuló un esquema de alianzas activas con marcas que co-crean experiencias. Aliados como Acertemos, Aguardiente Amarillo y Honda participan con activaciones diseñadas para los momentos de mayor afluencia. Por su parte, Brilla va un paso más allá con la Feria Brilla, un evento de motos integrado a la programación mundialista, que convierte la compra en una actividad lúdica.

 

Este modelo de experiencia también se traslada a la mesa. Además de la oferta de la plazoleta de comidas, las fan zones cuentan con el respaldo de dos anclas gastronómicas: Carantanta, con cocina tradicional caucana, y Don Hidalgo, con cocina internacional. Esta dualidad entre identidad local y apertura global dialoga con el espíritu del torneo de fútbol más importante del planeta.

 

“Terraplaza no quiere ser solo un lugar para comprar. Queremos ser el escenario donde Popayán se vea, se escuche y se reconozca”, concluye Olga Lucía Parra.

 

Fuente: Mall & Retail.