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COMIDAS PEQUEñAS: LOS ANTOJOS SE CONSOLIDAN COMO UNA CATEGORíA ESTRATéGICA EN LOS CENTROS COMERCIALES

Popsy, Dunkin, Los Hornitos, Pan Pa’ Ya y Mimos encabezan un negocio que mueve cerca de $894.000 millones entre las compañías analizadas

Continuando con el análisis del Mapa Nacional del Retail 2026, en esta edición Mall & Retail aborda la categoría Comidas Pequeñas, un segmento que agrupa aquellas marcas especializadas en productos de consumo rápido y de bajo o mediano ticket como helados, donuts, empanadas, panadería, pastelería, yogurt, postres y otros antojos. Su importancia dentro de los centros comerciales ha crecido de manera significativa porque se trata de formatos que demandan áreas relativamente pequeñas, generan alta rotación y, sobre todo, capturan compras impulsivas durante el recorrido del visitante.

 

A diferencia de los restaurantes tradicionales, donde el consumidor destina un mayor tiempo a la experiencia gastronómica, este formato compite principalmente por conveniencia, ubicación, frecuencia de compra y recordación de marca. Por ello es habitual encontrarlos en islas, corredores, accesos a plazoletas de comidas y zonas de alto tráfico.

Su capacidad para operar en espacios reducidos permite además alcanzar productividades por metro cuadrado particularmente atractivas para los operadores de centros comerciales.

 

De acuerdo con el Mapa del Retail para las empresas de la categoría, las ventas alcanzaron aproximadamente $893.819 millones, frente a $831.531 millones en 2024, lo que representa un crecimiento cercano al 7,5%. El resultado confirma la  capacidad que tienen estas  marcas para capturar ocasiones de consumo diferentes al almuerzo o la cena.

 

Popsy mantiene el liderazgo

 

La primera posición corresponde a Popsy, operada por Comercial Allan S.A.S., que cerró 2025 con ingresos aproximados de $265.491 millones, un crecimiento del 4,5% frente al año anterior. La compañía continúa siendo uno de los mayores referentes de heladería en Colombia y ha construido buena parte de su cobertura alrededor de centros comerciales, complementando sus locales físicos con domicilios y nuevos formatos de comercialización.

 

En segundo lugar aparece Dunkin, a través de Donucol S.A., con ingresos de $149.481 millones, creciendo aproximadamente 7%. La marca posee una ventaja competitiva importante: aunque es reconocida globalmente por sus donuts, su operación colombiana ha evolucionado hacia un formato mucho más amplio en el que café, bebidas, panadería y productos de consumo rápido aumentan la frecuencia de visita. Además, Donucol también opera Baskin Robbins en Colombia, lo que le permite desarrollar sinergias importantes dentro del negocio de antojos.

 

Muy cerca se encuentra Los Hornitos, que fue uno de los jugadores más dinámicos de 2025. Sus ventas ascendieron a aproximadamente $146.092 millones, registrando un crecimiento de 20,6%, el más alto entre las principales empresas analizadas. Su modelo combina panadería, pastelería, cafetería y alimentación preparada y muestra cómo las tradicionales panaderías colombianas han evolucionado hacia conceptos de retail gastronómico con mayor experiencia y presencia en centros comerciales.

 

Pan Pa’ Ya y Mimos completan el Top 5

 

La cuarta posición corresponde a Pan Pa’ Ya, con ingresos cercanos a $103.970 millones y un crecimiento de 4,8%. La compañía ha desarrollado durante años un modelo basado en panadería, cafetería y comidas rápidas, logrando posicionarse tanto en locales a calle como en centros comerciales. Su reto está en un mercado cada vez más competido, donde cafeterías especializadas, panaderías premium y formatos de conveniencia disputan las mismas ocasiones de consumo.

 

En quinto lugar se ubicó Helados Mimos, operada por PCA Productora y Comercializadora de Alimentos S.A.S., con ventas aproximadas de $86.048 millones, aumentando 8,3%. Mimos tiene una de las mayores tradiciones del negocio de heladería en Colombia y conserva una extensa presencia en centros comerciales.

Durante los últimos años la marca ha fortalecido formatos de menor área, domicilios y una oferta que trasciende el helado tradicional para incorporar postres y productos complementarios.

 

Estos cinco operadores concentraron aproximadamente 84% de las ventas de las empresas analizadas, evidenciando que la categoría mantiene un nivel significativo de concentración en compañías con marcas consolidadas y redes de distribución amplias.

 

Los jugadores regionales siguen teniendo espacio

 

Más abajo en el ranking aparece Deli, operada por Dyval S.A., con ventas de aproximadamente $46.087 millones, aunque registró una disminución de 2,5%. Le sigue La Locura, que alcanzó ingresos cercanos a $44.738 millones, creciendo 6,6%. La compañía vallecaucana ha construido una importante especialización alrededor de productos de hojaldre y reporta una red superior a 100 puntos de venta a nivel nacional. 

También aparece Empanadas Típicas, con ingresos aproximados de $30.348 millones y un crecimiento de 8,5%. La empresa representa uno de los mejores ejemplos de transformación de un producto tradicional colombiano en una cadena organizada de retail gastronómico. Ya desde años anteriores había desarrollado una red superior a 90 puntos en distintas ciudades del país, mostrando el potencial de estandarización y expansión de un producto altamente arraigado en el consumo nacional. 

 

El negocio del antojo gana espacio

 

El principal atractivo de esta categoría está en su capacidad para monetizar el tráfico natural del centro comercial. Una persona puede ingresar al mall con el propósito de comprar ropa, visitar un banco, ir al cine o simplemente caminar y terminar consumiendo un helado, una empanada, un café o un producto de panadería. Es precisamente ese carácter espontáneo el que convierte a las comidas pequeñas en una de las categorías más vinculadas al tráfico peatonal.

 

Además, la tendencia hacia formatos más compactos beneficia tanto al comerciante como al propietario inmobiliario. Para las marcas significa menores inversiones frente a un restaurante completo y posibilidades de multiplicar rápidamente los puntos de contacto; para los centros comerciales representa la posibilidad de activar corredores, plazoletas, espacios residuales e islas con conceptos que generan tráfico y permanencia.

 

De acuerdo con Leopoldo Vargas Brand, CEO de Mall & Retail, “el negocio de las comidas pequeñas se ha convertido en uno de los formatos más eficientes de la gastronomía en los centros comerciales. Son marcas que combinan alta frecuencia de compra, espacios reducidos y una enorme capacidad de capturar el consumo por impulso. En un mercado donde el tráfico es cada vez más valioso, cada recorrido del visitante representa una oportunidad para vender un antojo”.

 

Fuente: Mall & Retail