Continuando con el análisis del Mapa Nacional de Retail, en esta edición nos detendremos al análisis de la categoría de ópticas. El mercado colombiano de productos ópticos tiene una dimensión considerable. De acuerdo con estimaciones de Expert Market Research, la categoría eyewear —que comprende principalmente gafas formuladas, monturas, gafas de sol y lentes de contacto— alcanzó cerca de USD 525 millones en Colombia durante 2025 y podría crecer a una tasa promedio anual de 4,9% durante la próxima década.

Otras firmas internacionales ubican incluso el mercado por encima de USD 700 millones, diferencia que responde a metodologías y alcances distintos. Euromonitor, por su parte, confirma la importancia creciente de la categoría dentro del retail mundial, cuyo mercado de eyewear superó los USD 160.000 millones en 2025.
El mercado colombiano de las ópticas combina dos realidades empresariales claramente diferenciadas. Por una parte, existen compañías con estructuras corporativas consolidadas, marcas reconocidas, redes de establecimientos, presencia en los principales centros comerciales que reportan a la Superintendencia de Sociedades que permiten hacer seguimiento a su evolución.
Por otra, permanece un amplio universo de pequeñas ópticas independientes que, aunque en su mayoría están formalmente constituidas, operan con estructuras empresariales mucho más reducidas.
Luxottica of Colombia, operador de la marca GMO; Lafam; Óptica Colombiana; Opticalia Colombia y Óptica Iris. En conjunto, estas organizaciones alcanzaron durante 2025 ingresos operacionales cercanos a $386.455 millones, frente a aproximadamente $357.589 millones registrados en 2024, con un crecimiento conjunto cercano al 8,1%, comportamiento positivo para una categoría que mezcla características propias del retail especializado con servicios relacionados con la salud visual.
La compañía de mayor tamaño dentro del grupo fue Luxottica of Colombia, responsable de la operación de GMO, que cerró 2025 con ingresos por aproximadamente $228.303 millones, frente a $204.856 millones del año anterior. El incremento fue cercano al 11,4%, convirtiéndose además en la compañía con el mayor crecimiento absoluto en ventas dentro del universo analizado.
Luxottica representó por sí sola aproximadamente el 59% de los ingresos conjuntos de las cinco compañías. Su escala es coherente con la presencia de GMO en diferentes ciudades y en algunos de los principales centros comerciales del país.
El segundo jugador fue Lafam, cuyos ingresos alcanzaron aproximadamente $125.459 millones, frente a $121.370 millones de 2024, registrando un crecimiento cercano al 3,4%. Entre Luxottica y Lafam generaron aproximadamente $353.762 millones, equivalentes al 91,5% de los ingresos del grupo estudiado.
En tercer lugar aparece Óptica Colombiana, que registró ingresos por aproximadamente $22.787 millones, frente a $21.978 millones del año anterior, equivalente a un crecimiento del 3,7%. La compañía mantiene además presencia en importantes centros comerciales y puntos estratégicos del país, particularmente en Bogotá.
Más allá del volumen de ventas, estos indicadores muestran compañías que han desarrollado estructuras empresariales que permiten financiar inventarios, abrir puntos de venta, invertir en adecuaciones, tecnología, mercadeo y desarrollar redes comerciales.
Un mercado mucho más amplio que las grandes cadenas
Sin embargo en el panorama nacional conviven pequeñas empresas de la cuales no se tiene mucha informacion finanaciera porque por su tamaño no están obligadas a presentarla. De acuerdo al análisis de Mall & Retail el 92% de estos negocios corresponde a microempresas. Adicionalmente, entre las compañías donde fue posible establecer claramente el número de puntos, aproximadamente 7 de cada 10 operan con un solo establecimiento y cerca del 86% cuenta con tres puntos o menos.

Muchas de estas ópticas nacen alrededor del ejercicio profesional de optómetras que convierten su conocimiento y relación con los pacientes en pequeños negocios especializados. Son establecimientos formalmente constituidos, pero que en numerosos casos no evolucionan hacia estructuras administrativas, financieras o comerciales que permitan construir redes regionales o nacionales.
Por lo anterior la industria óptica colombiana puede describirse entonces como un mercado que tienen dos lentes: un grupo relativamente pequeño de compañías que ha logrado convertir la óptica en un verdadero negocio de retail especializado, frente a un extenso tejido de pequeños empresarios y profesionales independientes que garantiza una amplia cobertura del servicio, pero que todavía presenta grandes oportunidades de crecimiento, consolidación y empresarialización.
La posibilidad de que algunas de estas empresas independientes evolucionen hacia redes regionales, modelos asociativos, franquicias o procesos de consolidación podría convertirse en uno de los fenómenos más interesantes de la categoría durante los próximos años.
Al consolidar la caracterización de las ópticas independientes identificadas en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali se puede afirmar lo siguiente:
Son empresas formales, pero predominantemente de baja escala. La investigación muestra un amplio tejido de compañías con NIT, matrícula o registro empresarial, pero donde predominan microempresas y negocios de pocos establecimientos. La formalización jurídica, por tanto, no necesariamente se traduce en una estructura empresarial robusta. En Medellín, por ejemplo, buena parte de los operadores identificados son microempresas con un único domicilio comercial.

El establecimiento único continúa siendo el modelo dominante. Especialmente en Medellín y Barranquilla se observa una fuerte concentración de empresas con uno o pocos puntos de venta. En Barranquilla aparecen operadores como Optiglass, Optiplus y Unilens con uno o pocos establecimientos, mientras algunos jugadores comienzan a construir pequeñas redes.
La óptica independiente sigue muy ligada al profesional de la salud visual. Una parte importante de las sociedades combina comercio de productos ópticos con práctica médica, diagnóstico, optometría, apoyo terapéutico u otras actividades de salud. Esto evidencia que muchas empresas continúan desarrollándose alrededor del conocimiento y reputación del profesional, más que bajo un modelo puro de cadena de retail.
Los centros comerciales aparecen como una señal de evolución empresarial. Las marcas independientes que alcanzan mayor escala empiezan a utilizar los malls como plataforma de crecimiento. En Barranquilla destacan Panorama y Yepes Porto; en Cali, Óptica Alemana, TecniÓptica, Óptica Valle, La Óptica y Optiken; mientras Medellín presenta una penetración más limitada. Esta presencia supone mayor capacidad para asumir inversión, canon, inventarios y estándares comerciales.
La mayor debilidad del segmento es la trazabilidad financiera, pero allí mismo aparece la oportunidad de consolidación. Muchas compañías pueden ser verificadas comercialmente y estar matriculadas, pero no existe información pública homogénea sobre ingresos, utilidades, activos o patrimonio.
Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall Retail, “Las ópticas independientes colombianas conforman un mercado formal pero atomizado, profesionalizado pero poco empresarializado y con una alta oportunidad de consolidación. Cali y Barranquilla comienzan a mostrar operadores locales con vocación de cadena; Bogotá presenta una mayor diversidad de escalas, mientras Medellín conserva una estructura mucho más concentrada en microempresas y puntos individuales”.
Para obtener más información sobre el Mapa Nacional del Retail 2026, escríbenos a: gerentecomercial@mallyretail.com
Fuente Mall & Retail