El nombramiento de Tomás Platovsky como nuevo gerente general corporativo de Falabella Retail con actuaciones en Chile, Peru y Colombia, a partir del próximo 1 de octubre, podría entenderse simplemente como el relevo en la lata gerencia de la organización.

Sin embargo, visto en perspectiva, forma parte de una reorganización mucho más amplia del gigante chileno. En menos de un año, Grupo Falabella renovó su junta directiva, nombró a Fernando de Peña como presidente, modificó la gobernanza de sus principales unidades de negocio y ahora promueve a un ejecutivo con 19 años de trayectoria en la compañía para conducir Falabella Retail en Chile, Perú y Colombia.
Más que un cambio de nombres, Falabella está redefiniendo cómo gobierna, cómo decide y cómo ejecuta.
Fernando de Peña ocupa la primera pieza de este nuevo tablero. Después de 35 años liderando Mallplaza, asumió en marzo la presidencia del directorio de Falabella S.A. con respaldo transversal.
Dos meses después, el grupo anunció una reforma de gobierno corporativo para Falabella Retail, Sodimac, Tottus y Falabella Inversiones Financieras: los directorios pasarían de nueve a siete integrantes, sesionarían mensualmente e incorporarían expertos externos. De Peña y el CEO de Grupo Falabella, Alejandro González, tendrían presencia en todas esas mesas.
En Falabella Retail, además, ingresaron al directorio Alex Szapiro, quien lideró operaciones de Amazon y Apple en Brasil, e Iñigo del Llano, con experiencia en Inditex, El Corte Inglés y Adolfo Domínguez. La señal es poderosa: menos sillas, mayor frecuencia en las decisiones, conocimiento especializado y una conexión mucho más directa entre la estrategia del holding y sus diferentes negocios. Es una arquitectura pensada para acelerar decisiones, pero también para exigir mayor responsabilidad sobre los resultados.
La segunda pieza es Tomás Platovsky. Su promoción tiene una característica especialmente relevante desde la óptica del gobierno corporativo: es una sucesión interna. Después de seis años de Irarrázaval, Falabella no salió al mercado a buscar un ejecutivo externo, sino que eligió a alguien formado dentro de su propia organización, conocedor de la cultura, la operación y, particularmente, de la transformación omnicanal del negocio.
Platovsky viene de liderar Falabella Retail Chile y ha defendido públicamente una tesis que seguramente marcará su nueva administración: tienda física y canal digital dejaron de ser dos negocios diferentes. Falabella terminó 2025 con 5,6 millones de usuarios activos en su aplicación y el 60% de las compras online fueron retiradas en tiendas. La compañía trabaja además para que el 25% de su catálogo pueda entregarse el mismo día y el 80% en máximo 48 horas. La tienda, bajo esta visión, deja de ser únicamente un lugar donde se vende para transformarse también en plataforma logística, punto de experiencia y generador de tráfico digital.
Platovsky recibe, además, una compañía muy diferente a la que recibió Irarrázaval. Falabella Retail pasó de registrar pérdidas operacionales cercanas a US$200 millones, medidas en doce meses al tercer trimestre de 2023, a generar ganancias del mismo orden en los doce meses terminados en septiembre de 2025. La transformación se apoyó en reducción de costos, mayor velocidad para capturar tendencias, especialización de categorías y fortalecimiento de marcas propias, exclusivas y licenciadas.
Pero la siguiente etapa será más exigente. En el segundo trimestre de 2026, los ingresos de Falabella Retail crecieron 10,1% y el comercio electrónico avanzó cerca de 21%. Sin embargo, su resultado operacional cayó 6% y el margen EBITDA descendió de 7,8% a 7,1%. En otras palabras, el nuevo ciclo no podrá medirse solamente por cuánto más vende Falabella, sino por cuánto valor y rentabilidad consigue producir con cada peso adicional vendido.

La tercera pieza, especialmente importante para nuestro mercado, es Rodrigo Fajardo. El ejecutivo continúa como Country Manager de Colombia, posición que ocupa desde febrero de 2010, después de haber sido gerente general de Sodimac Perú y CFO de Falabella Retail Chile.
En la estructura de Falabella Retail, la operación colombiana ha formado parte del equipo de países que responde a la conducción corporativa del negocio. Con Platovsky ascendiendo desde Chile hacia la responsabilidad regional, Fajardo será uno de los principales responsables de convertir esa estrategia regional en ejecución local.
Y Colombia no será un mercado más dentro de esa agenda. Durante el segundo trimestre, Falabella Retail registró un crecimiento de ingresos de 23,2% medidos en pesos chilenos y de 11,3% en moneda local, mientras las ventas de tiendas comparables aumentaron 8,7%. A esto se suma una decisión estratégica tomada a comienzos del año: Grupo Falabella adquirió por cerca de US$159 millones las participaciones minoritarias que Organización Corona mantenía en Falabella Retail, Banco Falabella, Seguros Falabella y ABC de Servicios, profundizando el control del grupo sobre varias de sus operaciones colombianas.
Fajardo tendrá así un doble desafío: sostener el momentum de Falabella Retail y, al mismo tiempo, ayudar a capturar las ventajas de un ecosistema colombiano donde conviven retail, servicios financieros, mejoramiento del hogar y, cada vez con mayor fuerza, centros comerciales.

Desde la mirada del gobierno corporativo, la nueva Falabella podría resumirse en tres niveles. Fernando de Peña representa la mirada de la junta directiva: estrategia, riesgos, asignación de capital, sucesión y supervisión. Tomás Platovsky tendrá que convertir esos lineamientos en una agenda regional para Falabella Retail y distribuir prioridades y capacidades entre mercados que avanzan a velocidades diferentes. Rodrigo Fajardo deberá aterrizar esa estrategia en Colombia, precisamente uno de los países donde el negocio está mostrando mayor dinamismo.
El modelo tiene una enorme fortaleza, pero también un desafío. Una gobernanza más conectada puede facilitar decisiones rápidas y capturar sinergias entre tiendas, e-commerce, servicios financieros y centros comerciales.
Pero los buenos gobiernos corporativos también necesitan fronteras claras: el directorio orienta, cuestiona y supervisa; la administración ejecuta y responde por los resultados. El éxito dependerá de que esa cercanía no termine confundiendo ambos papeles.
El contexto, por ahora, favorece una estrategia más ofensiva. Grupo Falabella anunció inversiones por US$900 millones para 2026, un 38% por encima del plan del año anterior: US$500 millones estarán destinados a transformaciones y expansiones, US$265 millones a tecnología y US$113 millones a nuevas tiendas. Falabella Retail contempla cinco aperturas en Chile y Perú, mientras continúa profundizando su modelo multiespecialista y omnicanal.
Falabella ya no enfrenta el mismo problema de hace tres años. El desafío dejó de ser rescatar un negocio deteriorado para convertirse en algo probablemente más complejo: transformar la recuperación en crecimiento rentable y sostenible.
De Peña deberá cuidar que la estrategia genere valor; Platovsky tendrá que demostrar que el modelo chileno puede escalar regionalmente; y Fajardo deberá probar que Colombia puede convertirse en uno de los motores de esa nueva etapa. Allí estará la verdadera prueba de la nueva estructura de uno de los gigantes del retail latinoamericano.
Fuente: Mall & Retail