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PATPRIMO, GRUPO URIBE, LEONISA Y ZARA, LOS GRUPOS DE MODA QUE DOMINAN LAS VITRINAS DE COLOMBIA

Mall & Retail acaba de publicar el Mapa Nacional del Retail 2026, una radiografía de las 22 principales categorías presentes en los centros comerciales del país. Dentro de ellas, la moda sigue siendo una de las más relevantes del tenant mix, no solo por su ocupación de locales, sino porque expresa como pocas categorías los cambios del consumo: presión por precio, rotación rápida, omnicanalidad, moda circular, importaciones asiáticas y plataformas de bajo costo como Shein y Temu.

Al cierre de 2025, el sistema moda colombiano mantuvo un sólido desempeño al alcanzar un gasto de los hogares por $36,7 billones, con un crecimiento anual cercano al 10,3 %. En el mapa urbano, el consumo siguió altamente concentrado en las principales capitales: Bogotá representó cerca del 31,4 % del mercado nacional, seguida por Medellín con el 10,0 %, Cali con el 6,2 %, Barranquilla con el 4,3 % y Cartagena con el 2,1 %. En conjunto, estas cinco ciudades concentraron alrededor del 54 % del gasto nacional en moda, lo que demuestra que las grandes plazas siguen siendo determinantes para la categoría; sin embargo, casi la mitad del mercado se disputa en ciudades intermedias, donde las marcas encuentran nuevas oportunidades de expansión, menor saturación y mayor potencial de crecimiento en centros comerciales regionales.

En 2025, los diez principales grupos de moda alcanzaron ventas conjuntas por $12,078 billones, frente a $11,293 billones en 2024, para un crecimiento consolidado de 7,0 %. Sin embargo, este ranking debe leerse con cuidado, pues no todos los jugadores compiten con la misma estructura empresarial. Algunos son ecosistemas industriales integrados verticalmente; otros son importadores y distribuidores textiles; algunos operan marcas propias; otros administran franquicias internacionales; y otros funcionan como filiales directas de multinacionales. Las Top 10 es el siguiente:

 

PatPrimo / Manufacturas Eliot: integración textil, confección y Retail

 

El liderazgo lo mantuvo Grupo PatPrimo / Manufacturas Eliot, con ingresos por $1,997 billones y un avance de 0,7 %. Su fortaleza no está únicamente en la operación de marcas como PatPrimo, Seven Seven, Ostu y Atmos, ni en una red cercana a 280 tiendas, sino en una estructura industrial integrada. Manufacturas Eliot ha sido históricamente uno de los grandes productores textiles del país, con presencia en telas, confección, abastecimiento y canales comerciales. Su reorganización bajo Teks buscó articular diferentes líneas del negocio textil, entre ellas Telas PatPrimo y Portofino Textil, en una plataforma empresarial enfocada en innovación, capacidad productiva y atención a distintos sectores del mercado. Esta integración le permite controlar una parte crítica de la cadena: materia prima, desarrollo textil, confección, distribución y venta final. En un mercado presionado por importaciones de bajo costo, esa capacidad productiva es una ventaja estratégica.

 

Grupo Uribe / Grupo GCO: importación textil, distribución y operación de marcas

 

El segundo lugar fue para Grupo Uribe, también conocido como Grupo GCO, con ventas por $1,717 billones y crecimiento de 15,4 %, uno de los mayores avances del ranking. Su portafolio incluye Chevignon, Americanino, Naf Naf, Mango, Esprit, Rifle y otras marcas de moda adulta y juvenil. A diferencia de un operador puramente comercial, el grupo tiene una raíz textil relevante a través de John Uribe e Hijos S.A., empresa importadora y distribuidora textil con sede en Medellín, cuyo origen se remonta a comienzos del siglo XX. Su papel dentro del ecosistema es estratégico porque conecta el conocimiento de insumos, abastecimiento, distribución mayorista y operación de marcas en retail. En términos técnicos, no se trata de una integración industrial como la de un fabricante textil, sino de una integración comercial hacia atrás: compra, importación, distribución, conocimiento de telas y administración de portafolios de moda. Esa base le ha permitido escalar cerca de 520 tiendas en Colombia y la región, combinando licencias, marcas propias, marketplaces, e-commerce, retiro en tienda y devoluciones sin costo.

 

Leonisa: industria, marca, venta directa y canales internacionales

 

Leonisa se ubicó tercera, con $1,681 billones y crecimiento de 3,6 %. Su caso es distinto al de una cadena tradicional de centros comerciales, pues combina industria, marca, venta directa, catálogo, comercio electrónico, tiendas propias y presencia internacional. Su ventaja está en haber construido una marca de alto reconocimiento en ropa interior, prendas modeladoras y productos de valor agregado, con una operación que no depende exclusivamente del tráfico de los malls. Los puntos físicos siguen siendo importantes para experiencia, servicio y posicionamiento, pero el modelo de Leonisa es multicanal y de largo alcance, con una relación directa con consumidoras, asesoras, canales digitales y mercados externos. Esto le permite competir no solo por ubicación, sino por fidelidad, innovación de producto y especialización.

Grupo Harari / Inditex: franquicia internacional y productividad por metro cuadrado

 

Grupo Harari, operador de las marcas de Inditex en Colombia, ocupó el cuarto puesto con $1,306 billones y un crecimiento de 13,2 %. Su red bordea las 63 tiendas y agrupa Zara, Bershka, Stradivarius, Pull&Bear, Massimo Dutti, Oysho y Desigual. Dentro del portafolio, Zara sigue siendo la locomotora, con una participación cercana al 49,3 % de las ventas; Stradivarius aporta alrededor de 16,0 % y Bershka 15,2 %, mientras Pull&Bear, Massimo Dutti, Desigual y Oysho explican el 19,5 % restante. Este modelo no compite desde la producción local, sino desde la franquicia internacional, la logística, la marca global, la rotación rápida de colecciones y la ubicación en centros comerciales premium. Su fortaleza está en convertir tráfico en productividad por metro cuadrado.

Crystal: marcas propias, manufactura y exportaciones de valor agregado

 

Crystal cerró quinto con $1,155 billones y crecimiento de 14,8 %. Sus marcas GEF, Punto Blanco, Baby Fresh, Casino y Galax conviven con un negocio industrial que fabrica para terceros y exporta. Esta estructura lo diferencia de jugadores que solo comercializan prendas importadas o administran tiendas. Crystal produce en Colombia, opera cerca de 250 puntos de venta y atiende clientes internacionales con prendas de mayor valor agregado, especialmente hacia Estados Unidos. Según registros sectoriales, fabrica para compañías globales como Lululemon, Spanx, Michael Kors y The North Face, y cerca del 30 % de sus ventas proviene de exportaciones y manufactura para terceros. Esta combinación de marcas propias, industria, exportación y retail le da una posición competitiva más balanceada entre mercado local y demanda internacional.

 

Permoda / Koaj: escala comercial y moda juvenil de alta rotación

 

Permoda, operador de Koaj, llegó a $1,024 billones y creció 4,6 %. Aunque su variación fue inferior al promedio del grupo, su escala comercial es una de las mayores del retail colombiano, con más de 550 puntos reportados en mediciones recientes. Koaj compite desde la moda juvenil, la velocidad de surtido, las licencias de cultura pop, el abastecimiento propio, la transformación digital y las tiendas de gran formato. Su reto no es únicamente seguir creciendo en cobertura, sino elevar productividad por punto de venta en un mercado donde el consumidor joven compara precios, compra por tendencia y alterna entre tiendas físicas, marketplaces y plataformas internacionales de bajo costo.

 

Grupo Arturo Calle: almacenes, confección y calzado propio

 

Grupo Arturo Calle facturó $914.811 millones y creció 10,4 %. Además, reportó la mayor utilidad del ranking, con $50.898 millones. Con 105 tiendas en Colombia y ocho en Centroamérica y Perú, sigue siendo el referente de moda masculina en el país. No obstante, su estructura empresarial va más allá de los almacenes. El grupo está compuesto por Comercializadora Arturo Calle y sus empresas productoras Coytex S.A.S., Francisco Rocha Alvarado y Baena Mora & Cía. Ltda., esta última vinculada a la producción de calzado. En términos competitivos, esto le permite integrar retail, confección, diseño, control de calidad y desarrollo de producto. Su desafío está en modernizar formatos, acelerar el canal digital, ampliar su alcance internacional y mantener vigencia frente a consumidores más jóvenes.

STF Group: moda femenina, aspiracionalidad y presión competitiva

 

STF Group, dueño de Studio F, Ela y Studio F Man, registró $903.935 millones y creció apenas 0,8 %. La compañía conserva una red robusta, cercana a 300 tiendas nacionales y 30 internacionales, pero enfrenta un mercado femenino altamente competido. Studio F mantiene un posicionamiento aspiracional, mientras Ela opera en un segmento más masivo y sensible al precio. Su estructura depende en buena medida de marca, diseño, retail propio, franquicias y expansión internacional. El reto está en renovar producto, sostener diferenciación y evitar que la presión de fast fashion, tiendas de bajo precio y plataformas digitales deteriore la productividad de sus vitrinas.

H&M Colombia: filial directa global en ajuste de productividad

 

H&M Colombia fue el único jugador del top 10 con caída en ventas: $783.939 millones, una disminución de 4,1 %. Con cerca de 23 tiendas, principalmente en centros comerciales, opera como filial directa de una multinacional, lo que la diferencia de los grupos franquiciatarios nacionales. Su fortaleza está en marca global, colecciones de alta rotación, escala internacional y reconocimiento entre consumidores jóvenes. Sin embargo, su reto en Colombia no es de notoriedad, sino de productividad por tienda, especialmente en un mercado donde compite contra Inditex, Shein, Temu, outlets, marcas locales, tiendas por departamento y formatos de precio.

 

Fast Moda / Lili Pink y Yoi: capilaridad, precio y volumen

 

Finalmente, Fast Moda, operador de Lili Pink y Yoi, cerró el ranking con $594.274 millones y crecimiento de 14,8 %. Su red supera los 500 puntos de venta en Colombia bajo un modelo de importación, precio, volumen y alta capilaridad. Es uno de los formatos más agresivos en expansión, especialmente en ropa interior, básicos, belleza accesible y categorías de compra frecuente. Su ventaja está en llegar a muchas ciudades, operar formatos flexibles y competir con tickets bajos. En el nuevo escenario de consumo, este tipo de operador gana relevancia porque responde a hogares más racionales, que buscan variedad, precio y disponibilidad inmediata.

 

Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall & Retail “La moda en Colombia no está dominada por un solo modelo. Los fabricantes integrados defienden escala, abastecimiento y control productivo; los importadores textiles y operadores multimarca aprovechan conocimiento de insumos y distribución; los franquiciatarios internacionales ganan productividad con marcas globales; las filiales directas compiten con músculo multinacional; y los operadores de precio crecen por capilaridad”. 

 

“En los centros comerciales, la moda seguirá siendo protagonista, pero el reto ya no será abrir más tiendas, sino lograr que cada punto sea más productivo, flexible, rentable y conectado con el nuevo consumidor colombiano”, señalo Vargas Brand.

 

Fuente: Mall & Retail