La llegada de Tiendas Ara a Colombia en 2013 abrió una nueva etapa en el comercio minorista nacional. Para entonces, D1 ya acumulaba cuatro años de operación y había construido una ventaja importante en cobertura, conocimiento del consumidor y desarrollo logístico. Esa diferencia inicial todavía se mantiene, pero durante los últimos doce años Ara ha demostrado una extraordinaria capacidad para reducirla y convertirse en el rival más fuerte del líder del formato de descuento.

De acuerdo con el Mapa Nacional del Retail, en 2013 D1 registró ingresos por $294.844 millones y Ara $54.628 millones. D1 vendía entonces 5,4 veces más que su competidor. Al cierre de 2025, la relación se redujo: D1 obtuvo $21,56 billones y Ara $16,37 billones. Por cada $100 vendidos por D1, Ara ya factura cerca de $76.
Entre 2013 y 2025, D1 multiplicó sus ingresos 73 veces y Ara cerca de 300. La tasa promedio anual de crecimiento fue del 43% para D1 y del 60,8% para Ara, uno de los procesos de expansión más acelerados del comercio colombiano.
Durante la primera etapa de esta rivalidad, entre 2013 y 2017, D1 consolidó su ventaja y Ara se concentró en aprender el mercado. D1 pasó de ingresos por $294.844 millones a $3,1 billones, mientras Ara avanzó desde $54.628 millones hasta $1,44 billones. La compañía portuguesa registró crecimientos superiores al 70% anual y logró que sus ventas pasaran de representar el 18,5% de las de D1 al 46,3%.
Las dos empresas adoptaron modelos de expansión diferentes. D1 desarrolló una red de tiendas pequeñas, sencillas y cercanas a los barrios residenciales, con un surtido limitado, alta participación de marcas propias y una estructura de bajos costos. Ara avanzó por regiones alrededor de sus centros de distribución, construyendo grupos de establecimientos que permitieran aprovechar mejor la infraestructura logística.
Entre 2018 y 2019 se produjo la primera gran ofensiva de Ara. En 2018, D1 registró ingresos por $3,81 billones y Ara alcanzó $2,26 billones. Un año después, Ara ya facturaba el 63,5% de lo vendido por D1. Su propuesta comenzó a diferenciarse mediante tiendas de mayor tamaño, productos frescos, promociones semanales, marcas propias y mayor presencia de marcas tradicionales.
La pandemia modificó nuevamente el equilibrio. En 2020, D1 aumentó sus ingresos un 47,9%, al pasar de $4,98 billones a $7,37 billones, mientras Ara creció 24,5%, desde $3,16 billones hasta $3,94 billones. La capilaridad de D1, su cercanía con los hogares y su posicionamiento en productos básicos le permitieron aprovechar mejor el cambio en los hábitos de compra. Como resultado, Ara retrocedió temporalmente hasta representar el 53,5% de las ventas de su competidor.
La nueva ofensiva de Ara comenzó en 2022. Entre ese año y 2025, sus ingresos aumentaron desde $8,7 billones hasta $16,37 billones, un crecimiento acumulado del 88,2%. D1 pasó de $13,9 billones a $21,56 billones, con un avance del 55,1%. En términos absolutos, ambas compañías agregaron cerca de $7,67 billones en ventas durante el periodo, un resultado especialmente favorable para Ara por operar una red considerablemente menor.
En 2023, Ara creció 42%, frente al 25,1% de D1. En 2024, ambas empresas avanzaron alrededor del 12%. Sin embargo, durante 2025 Ara volvió a tomar ventaja en dinamismo: sus ingresos aumentaron 18,4%, mientras D1 creció 11,1%. Ara agregó cerca de $2,54 billones en ventas, frente a los $2,15 billones incorporados por D1. Así, la brecha entre las compañías se redujo desde $5,57 billones en 2024 hasta $5,19 billones en 2025.

La competencia también se refleja en la expansión física. D1 cerró 2022 con 2.209 tiendas y Ara con 1.093. Para 2024, las redes habían aumentado a 2.576 y 1.438 establecimientos. Al finalizar 2025, D1 alcanzó 2.744 puntos de venta y Ara llegó a 1.653, cifra que incluye 70 Bodegas del Canasto, su formato dirigido principalmente al comercio tradicional.
Entre 2022 y 2025, D1 incorporó 535 establecimientos, equivalente a un crecimiento del 24,2% de su red. Ara agregó 560 puntos y aumentó su cobertura un 51,2%. Durante 2025, Ara abrió más tiendas netas que D1 y redujo la diferencia entre las redes desde 1.138 hasta 1.091 establecimientos. La conversión de locales anteriormente operados por Colsubsidio, especialmente en Bogotá y Cundinamarca, fue una de las decisiones más importantes de su plan de expansión.
D1 mantiene como principal fortaleza su escala. Su cobertura nacional, cercanía al consumidor, volumen de compra y participación de marcas propias le permiten sostener una propuesta basada en precios bajos permanentes. Su reto está en administrar una red madura, mejorar la productividad de cada punto y evitar que las nuevas aperturas canibalicen tiendas existentes.

Ara compite con una propuesta más amplia. Combina precios bajos con promociones semanales, productos frescos, panadería, carnes, frutas, verduras y marcas reconocidas. Esta estructura puede elevar el valor promedio de compra. Al dividir los ingresos de 2025 por las tiendas al cierre, D1 habría obtenido cerca de $7.857 millones por punto, mientras Ara alcanzaría aproximadamente $9.903 millones. Aunque el cálculo es aproximado, sugiere que Ara opera una red menor, pero potencialmente más productiva.
D1 continúa ganando por escala, cobertura y posicionamiento. Cerró 2025 con 1.091 establecimientos más que Ara y una ventaja de $5,19 billones en ingresos. Ara, entretanto, está ganando por velocidad: crece más, abre más puntos netos y reduce progresivamente la distancia.
La rivalidad entra ahora en una etapa en la que abrir tiendas no será suficiente. Ganará quien eleve las ventas por establecimiento, controle los costos logísticos, fortalezca sus marcas propias y evite que la expansión afecte la rentabilidad.
Ara acelera su expansión y alcanza 1.708 tiendas en Colombia
Los resultados del primer semestre de 2026 confirman que Ara continúa siendo uno de los jugadores más dinámicos del formato de descuento en Colombia. La compañía superó los $8,5 billones en ventas, con un crecimiento del 21%, impulsado por el mayor volumen de compra de los hogares y por un plan de expansión que incluyó la apertura de 64 establecimientos y la remodelación de otros 12. Con estas incorporaciones, alcanzó una red de 1.708 puntos de venta, fortaleció su presencia regional y amplió la cercanía con nuevos consumidores. A este desempeño se sumó el crecimiento de sus marcas propias, que ya representan cerca del 41% de las ventas, consolidando una propuesta basada en precios competitivos, cobertura territorial y ahorro.
Fuente: Mall & Retail