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CREPES & WAFFLES CUMPLE 25 AñOS EN ESPAñA Y ESTRENA UNA NUEVA APUESTA CON SU FORMATO DE HELADERíA

Una de las marcas colombianas más emblemáticas de la industria gastronómica cumple 25 años en el mercado español y lo celebra con una apuesta que puede marcar una nueva etapa en su internacionalización. Crepes & Waffles, compañía nacida en Bogotá en 1980, continúa fortaleciendo su presencia en España con la apertura de su primer formato exclusivo de heladería en ese país, un concepto de menor superficie, mayor flexibilidad operativa y ubicado en uno de los corredores comerciales más importantes de Madrid: la Gran Vía.

La historia de Crepes & Waffles en España comenzó en abril de 2001, cuando la compañía abrió su primer restaurante en Madrid, en el centro de ocio Diversia, ubicado en Alcobendas, en el área metropolitana de la capital española. Para ese momento, la internacionalización de las marcas colombianas de restaurantes era todavía incipiente y el movimiento representó una apuesta ambiciosa para una compañía que había construido buena parte de su reconocimiento alrededor de una propuesta que mezclaba crepes, waffles, ensaladas, helados y una experiencia de servicio muy particular.

 

La llegada al mercado español también obligó a la organización a entender que internacionalizar una marca no significa simplemente replicar lo que funciona en Colombia.

Desde sus primeros años, Crepes & Waffles realizó ajustes en ingredientes, denominaciones y hábitos de consumo para acercarse al consumidor local sin perder la esencia que había convertido a la compañía en una de las marcas de restaurantes más reconocidas del país. Algunos ingredientes propios de la gastronomía española comenzaron a incorporarse a la oferta, mientras determinadas denominaciones del menú fueron adaptadas al lenguaje cotidiano del consumidor español.

 

Aquella primera apertura también mostró el interés de la empresa por mantener una experiencia consistente. Parte de los elementos de diseño y operación fueron trasladados desde Colombia y un equipo colombiano acompañó inicialmente la puesta en marcha. Era una forma temprana de lo que hoy el retail denomina una estrategia de “glocalización”: mantener intactos los principales atributos de identidad de una marca global mientras se incorporan elementos capaces de hacerla relevante para cada mercado.

 

Durante las siguientes dos décadas, Crepes & Waffles consolidó una presencia selectiva en Madrid. A su primera operación en Alcobendas se sumaron ubicaciones como Heron City, en Las Rozas, y posteriormente Fuencarral 105, en pleno centro madrileño. A diferencia de otras compañías de alimentos que han acelerado su internacionalización mediante esquemas de franquicias, Crepes & Waffles ha mantenido una filosofía mucho más controlada alrededor de su expansión, privilegiando inversiones y operaciones en las que pueda conservar los estándares de producto, servicio y cultura empresarial.

 

Ahora, 25 años después de aquella primera incursión, la compañía abre un nuevo capítulo. En 2026 puso en funcionamiento su primera heladería independiente en España, ubicada en Gran Vía 7, Madrid. 

La elección del lugar no es un detalle menor. Gran Vía es uno de los ejes comerciales y turísticos más reconocidos de España y uno de los corredores con mayor exposición internacional de la ciudad. En sus alrededores conviven las principales cadenas globales de moda, restauración, entretenimiento y hotelería, convirtiéndola en una vitrina privilegiada para las marcas que buscan visibilidad ante consumidores locales y visitantes internacionales.

 

El establecimiento cuenta con cerca de 75 m² y representa un cambio importante frente al restaurante tradicional de Crepes & Waffles. Mientras el formato convencional requiere mayores áreas de salón, cocina y servicio, la nueva propuesta se mueve dentro de superficies que pueden estar entre 60 y 100 m², con una operación más sencilla y una oferta concentrada principalmente en helados, waffles, crepes de preparación ligera y productos para consumo inmediato o take away.

 

Desde la óptica inmobiliaria y de expansión, este formato abre posibilidades importantes. Menores áreas significan acceso a un universo mucho mayor de locales comerciales, menores requerimientos de inversión y la posibilidad de ingresar a ubicaciones prime en las que un restaurante tradicional difícilmente podría encontrar superficies disponibles o económicamente eficientes. Al mismo tiempo, productos como los helados y waffles tienen una elevada capacidad de compra por impulso y funcionan especialmente bien en corredores con grandes volúmenes de tráfico peatonal.

 

La nueva apuesta también puede interpretarse como una evolución de Crepes & Waffles hacia un modelo multiformato. Es una tendencia que viene transformando la industria mundial de restaurantes: las grandes marcas ya no dependen exclusivamente de un único prototipo de establecimiento, sino que desarrollan formatos diferentes dependiendo del mercado, la ubicación, el tráfico y la ocasión de consumo. Restaurantes completos, locales express, formatos de centros comerciales, aeropuertos, puntos de calle y conceptos especializados comienzan a coexistir dentro de un mismo ecosistema empresarial.

 

Detrás de esa expansión internacional existe además una empresa de una dimensión económica considerable en Colombia. De acuerdo con el Mapa Nacional del Retail 2026 de Mall & Retail, en la categoría restaurantes, las empresas que conforman el ecosistema empresarial de Crepes & Waffles registraron durante 2025 ingresos cercanos a $1,26 billones, con un crecimiento del 13,3 % frente al año anterior.

 

El desempeño en rentabilidad también resulta significativo. Durante 2025, las compañías del ecosistema empresarial generaron ganancias por aproximadamente $68.248 millones, cifras que ratifican a Crepes & Waffles no solamente como una marca emblemática para los consumidores colombianos, sino como uno de los grupos empresariales más relevantes dentro de la industria nacional de restaurantes.

Llegar a ese tamaño después de haber iniciado operaciones en un pequeño establecimiento en Bogotá demuestra la evolución que ha tenido la compañía durante más de cuatro décadas. Pero quizá uno de los elementos más particulares de su estrategia ha sido crecer manteniendo una identidad empresarial reconocible, una cultura organizacional asociada a la generación de empleo femenino y un posicionamiento que ha logrado trascender generaciones de consumidores.

 

España representa, en ese contexto, uno de los capítulos de mayor permanencia de la internacionalización de la marca. No se trata de una llegada reciente ni de una incursión experimental. Crepes & Waffles lleva un cuarto de siglo operando en ese mercado y la decisión de llevar ahora su formato de heladería a una ubicación como Gran Vía demuestra que todavía encuentra oportunidades para profundizar su presencia.

El movimiento será particularmente interesante de seguir. Si el concepto demuestra eficiencia comercial y rentabilidad, la compañía podría contar con una herramienta mucho más flexible para crecer en España y eventualmente ingresar a nuevas ciudades, corredores turísticos, centros comerciales y ubicaciones de alto tráfico donde el formato tradicional tiene mayores limitaciones inmobiliarias.

 

Crepes & Waffles pasó de abrir en 2001 un restaurante de gran formato en la periferia madrileña a ocupar, 25 años después, apenas 75 m² sobre una de las calles más importantes de Europa. Parece una reducción de tamaño, pero comercialmente puede representar exactamente lo contrario: una oportunidad para ampliar las posibilidades de expansión de una de las marcas colombianas de restaurantes con mayor reconocimiento dentro y fuera del país.

 

Fuente: Mall & Retail.