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ÍSIMO QUIERE DARLE AL CONSUMIDOR MáS RAZONES PARA ENTRAR A SUS TIENDAS

La competencia entre los formatos de descuento duro en Colombia empieza a trascender la batalla tradicional por precio, surtido, marcas propias y expansión de tiendas. La nueva frontera está en convertir cada establecimiento en un punto capaz de resolver un mayor número de necesidades cotidianas del consumidor. 

En esa dirección, ÍSIMO acaba de dar un nuevo paso al ampliar su oferta de servicios financieros mediante una alianza con Bancolombia, que permitirá realizar retiros de efectivo directamente desde las cajas de sus establecimientos.

 

La operación se implementará en las más de 300 tiendas que actualmente tiene la cadena en el país y permitirá realizar retiros desde $10.000 hasta $500.000 por transacción. El servicio estará disponible para usuarios de Nequi, tarjetas y demás productos habilitados por Bancolombia, convirtiendo las cajas de ÍSIMO no solamente en puntos de pago de mercancía, sino también en puntos de acceso al sistema financiero.

 

El movimiento resulta particularmente interesante porque incorpora una nueva variable dentro del modelo de negocio del hard discount: el tráfico generado por servicios diferentes a la compra de alimentos y productos para el hogar.

Durante los últimos años, buena parte del crecimiento de D1, Ara e Ísimo se ha explicado por una combinación relativamente sencilla: locales cercanos a las zonas residenciales, estructuras operativas eficientes, surtidos reducidos, fuerte presencia de marcas propias y precios competitivos. Sin embargo, a medida que estas cadenas alcanzan una mayor cobertura geográfica, la competencia empieza a trasladarse desde el número de establecimientos hacia la capacidad de incrementar la frecuencia de visita y capturar una mayor proporción del gasto de los hogares.

 

Ísimo tenía en febrero de este año 305 establecimientos distribuidos en 81 municipios y anunció entonces su intención de abrir entre 80 y 100 tiendas adicionales durante 2026. Por su parte, D1 contaba con 2.745 puntos y Ara con 1.653. En conjunto, los tres principales operadores del hard discount superaban las 4.700 tiendas y concentraban alrededor del 20,4 % de las ventas del comercio minorista, lo que confirma la relevancia que este formato ha alcanzado dentro de la estructura comercial del país.

 

En un mercado con semejante nivel de penetración, atraer consumidores exclusivamente mediante nuevas aperturas será progresivamente insuficiente. La oportunidad está también en lograr que el cliente tenga más motivos para regresar a una tienda que ya existe. Es precisamente allí donde adquiere relevancia la nueva corresponsalía bancaria. Una persona que ingresa a ÍSIMO para retirar $100.000 de su cuenta Bancolombia o de Nequi puede no haber tenido inicialmente intención de comprar. Sin embargo, una vez dentro del establecimiento queda expuesta al surtido, las promociones y los productos de consumo inmediato. En términos de retail, el servicio financiero se convierte así en un generador de tráfico, y una parte de ese tráfico tiene la posibilidad de transformarse en venta.

 

La alianza con Bancolombia no constituye la primera incursión de Ísimo en este terreno. La compañía ya había venido incorporando diferentes servicios alrededor de sus puntos de venta, entre ellos pagos de servicios públicos, recargas y otras transacciones, ampliando progresivamente la funcionalidad de sus establecimientos y acercándose a un concepto más amplio de tienda de conveniencia de proximidad.

 

Uno de los productos más relevantes es Crédito al Instante Ísimo, desarrollado por Banco Serfinanza. Se trata de una línea de crédito de consumo digital destinada específicamente a financiar compras dentro de las tiendas de la cadena. Actualmente ofrece cupos entre $150.000 y $500.000, plazos de hasta 24 meses y no cobra cuota de manejo. Una vez aprobado, el crédito puede utilizarse inmediatamente en la tienda mediante un código enviado al cliente, lo que permite integrar el proceso de financiación directamente con la compra.

 

A este ecosistema se suma GiraMás, servicio respaldado por Banco Serfinanza que permite enviar y recibir giros nacionales.

Su red supera los 3.500 puntos e incluye establecimientos Olímpica, Droguerías La Economía, Farmacia Torres y las farmacias ubicadas dentro de tiendas ÍSIMO. De esta manera, alrededor de la cadena empieza a configurarse una propuesta que combina abastecimiento, crédito, giros, recaudos, recargas y ahora retiro de efectivo.

 

Para Bancolombia, la corresponsalía representa la posibilidad de ampliar sus puntos físicos de contacto sin desarrollar infraestructura bancaria tradicional. Para Ísimo, en cambio, significa incorporar a su flujo cotidiano consumidores que inicialmente pueden estar buscando únicamente efectivo. Bancolombia ya permite a través de su red de corresponsales efectuar operaciones como retiros, consignaciones, pagos de facturas, pagos de tarjetas y créditos, transferencias, avances de tarjetas de crédito y operaciones relacionadas con Nequi. La diferencia, en el caso de Ísimo, está en que esos servicios llegan ahora a establecimientos cuya principal actividad sigue siendo la venta de productos de consumo masivo.

La combinación puede resultar especialmente potente en barrios y municipios donde una tienda ÍSIMO está más cerca del consumidor que una sucursal bancaria o incluso que un cajero automático. Allí aparece uno de los activos más valiosos del comercio físico contemporáneo: la capilaridad. Mientras una entidad financiera necesita justificar económicamente la instalación de una oficina o un cajero, una cadena de retail ya dispone de infraestructura, personal, cajas, horarios extendidos y flujo de consumidores. Incorporar servicios adicionales permite aprovechar de otra manera esa misma red física.

 

Además, hay una lectura empresarial que vale la pena destacar. Ísimo pertenece al Grupo Empresarial Olímpica, ecosistema dentro del cual también participa Banco Serfinanza. Esto le permite desarrollar servicios financieros propios y, al mismo tiempo, abrirse a alianzas con actores de enorme penetración como Bancolombia y Nequi. La estrategia, por lo tanto, no parece orientada exclusivamente a cerrar al consumidor dentro de un ecosistema financiero propio, sino a utilizar diferentes plataformas y servicios como herramientas para atraer tráfico hacia las tiendas.

 

Ese punto resulta particularmente importante. Bancolombia y Nequi cuentan con una base masiva de usuarios en Colombia, por lo que habilitar retiros en ÍSIMO puede convertir a la cadena en un nuevo punto cotidiano de interacción para consumidores que probablemente no tenían a la marca dentro de su rutina habitual de compra. La oportunidad está en transformar parte de esas visitas transaccionales en compras adicionales, especialmente en categorías de alta frecuencia y productos de impulso.

 

El hard discount colombiano nació alrededor de una promesa fundamentalmente económica: ofrecer productos básicos a precios bajos mediante estructuras de costos simplificadas. Ese principio continúa vigente, pero el modelo está evolucionando. Hoy no basta con vender barato. Los operadores buscan desarrollar marcas propias, ampliar categorías, fortalecer productos frescos, mejorar sus canales digitales, incorporar medios de pago y sumar servicios que eleven la conveniencia.

En este escenario, Ísimo parece apostar a que sus tiendas sean utilizadas no solamente para hacer mercado, sino también para resolver varias diligencias dentro de una misma visita. Y esta estrategia tiene una consecuencia relevante para cualquier operador de retail: cada nueva razón para entrar al establecimiento incrementa las oportunidades de contacto con el consumidor. Más visitas pueden significar más compras por impulso, mayor frecuencia, mejores niveles de conversión y, finalmente, mayores ventas por metro cuadrado.

 

Por eso, la alianza con Bancolombia puede parecer inicialmente un servicio complementario, pero desde la perspectiva del retail tiene un alcance mucho mayor. ÍSIMO no solamente está llevando servicios financieros a sus tiendas; está utilizando los servicios financieros para llevar más consumidores a Ísimo.

 

En una industria en la que D1, Ara e Ísimo continuarán compitiendo por cobertura, cercanía, precio y participación en el gasto de los hogares, la siguiente batalla del hard discount colombiano podría no definirse únicamente por quién tenga más tiendas o quién venda más barato, sino por quién logre darle al consumidor más razones para entrar a ellas.

 

Fuente: Mall & Retail