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¿TROTAR, MONTAR EN BICICLETA Y ESQUIAR? CINCO CENTROS COMERCIALES DONDE SUCEDE LO IMPENSABLE

Los centros comerciales están dejando de ser espacios destinados exclusivamente a las compras, la gastronomía y el entretenimiento. En distintas ciudades del mundo, sus pasillos, cubiertas y antiguos almacenes se utilizan para actividades impensables hace unos años: entrenar para una maratón, impartir clases escolares, cultivar alimentos o desplazarse en bicicleta. Incluso existe una pista con nieve real dentro de un complejo construido en pleno desierto.

Singapur: Correr entre vitrinas para escapar de la contaminación

 

Antes de que abran las tiendas de Marina Square, en Singapur, los pasillos climatizados se convierten en una pista de atletismo. Más de 80 integrantes de clubes de corredores participaron en una jornada de entrenamiento dentro del centro comercial, mientras el humo de incendios en Indonesia deterioraba la calidad del aire e impedía realizar con normalidad actividades deportivas al aire libre.

 

Angeline Zeng, una empleada bancaria de 57 años, completó alrededor de diez kilómetros mientras se preparaba para una media maratón en Taipéi. Paul Wong también se entrenaba para el Maratón de Singapur 

Los clubes debieron presentar planes de seguridad, identificar curvas y pasillos estrechos y organizar la actividad antes de la apertura comercial. Así, las áreas comunes concebidas para conectar tiendas se transformaron durante unas horas en una ruta deportiva protegida de la contaminación exterior.

 

Estados Unidos: el día en que Macys cambió compradores por estudiantes

 

En Burlington, Vermont, un antiguo almacén Macys pasó de exhibir prendas de vestir a recibir estudiantes con mochilas y cuadernos. La transformación surgió después de que se detectara contaminación por bifenilos policlorados (PCB) en Burlington High School, situación que obligó a cerrar el colegio en 2020. Las autoridades educativas decidieron adaptar un establecimiento que Macys había desocupado en 2018.

La sede temporal, denominada Downtown Burlington High School, comenzó a funcionar en marzo de 2021. Donde antes había secciones comerciales se instalaron aulas, oficinas y espacios académicos. Las escaleras eléctricas que transportaban compradores entre departamentos empezaron a llevar alumnos de una clase a otra. La adaptación costó aproximadamente US$4,6 millones.

 

Lo que parecía una solución de emergencia duró cinco años. La antigua tienda funcionó como colegio hasta junio de 2026, cuando terminó el traslado hacia la nueva sede escolar.

 

Singapur: un centro comercial donde los alimentos también se cultivan

 

En la séptima planta de Funan, en Singapur, existe algo poco habitual sobre las tiendas y restaurantes: una granja urbana. 

El complejo, reabierto en 2019 tras una profunda transformación, incorporó un jardín alimentario y espacios de cultivo desarrollados con Edible Garden City, organización especializada en agricultura urbana. 

 

El proyecto incluyó una zona de cultivo de aproximadamente 465 metros cuadrados dentro de una cubierta verde más amplia. Allí se desarrollan actividades relacionadas con hierbas aromáticas, vegetales, frutas y flores comestibles, mediante técnicas tradicionales y sistemas adaptados a las ciudades.

La propuesta también contempló conectar parte de la producción con restaurantes del complejo, de manera que algunos ingredientes recorrieran apenas unos pisos antes de llegar a la cocina. La cubierta comercial se convirtió en un lugar productivo y educativo.

 

Singapur: el mall que permite entrar pedaleando

 

En la mayoría de los centros comerciales, montar en bicicleta por los pasillos está prohibido. Funan decidió ofrecer una excepción diseñada desde su arquitectura: un recorrido ciclista interior de aproximadamente 200 metros, conectado con North Bridge Road y con una zona de servicios para bicicletas. La infraestructura comenzó a funcionar con la reapertura del inmueble en 2019.

 

La ruta cuenta con señalización y reglas de circulación. Los usuarios deben respetar un sentido definido y una velocidad máxima de diez kilómetros por hora. Hay estacionamientos y servicios para ciclistas.

La escena sigue siendo inusual: mientras unas personas ingresan para comprar o almorzar, otras atraviesan parte del complejo pedaleando por un trazado concebido específicamente para ellas.

Dubái: Esquiar sobre nieve real en medio del desierto

 

En Dubái, donde las temperaturas exteriores pueden superar los 40 grados centígrados durante el verano, Mall of the Emirates alberga una instalación que parece contradecir la geografía: Ski Dubai. Desde 2005, este recinto permite practicar esquí y snowboard sobre nieve real sin salir de un centro comercial, gracias a sofisticados sistemas de refrigeración y aislamiento.

 

La instalación comprende aproximadamente 22.500 metros cuadrados cubiertos de nieve, cinco pistas con distintos niveles de dificultad y áreas para actividades invernales. Residentes y turistas pueden tomar clases y deslizarse por pendientes en temperaturas bajo cero mientras afuera predomina el clima cálido del emirato.

El proyecto transformó una actividad propia de destinos montañosos en una experiencia disponible en el desierto. La operación exige mantenimiento especializado y plantea desafíos energéticos. La combinación de un centro comercial con una estación de esquí interior sigue siendo uno de los ejemplos más sorprendentes de una actividad que el entorno natural no permite realizar.

Conclusiones: Cuando el centro comercial adquiere otros propósitos

 

Estas historias no responden a una misma fórmula. En Marina Square, los corredores encontraron una solución temporal ante la contaminación; en Burlington, una tienda vacía permitió continuar las clases; en Funan, la agricultura y las bicicletas fueron incorporadas al proyecto; y en Dubái, la nieve se convirtió en una atracción deportiva permanente. Unas iniciativas nacen de urgencias y otras de inversiones planificadas. Las historias revelan respuestas distintas a desafíos urbanos concretos.

 

Para Mall & Retail, el elemento común es que los centros comerciales pueden generar valor mucho más allá de las transacciones comerciales. Sus superficies, accesibilidad, servicios y espacios de circulación les permiten alojar actividades relacionadas con la salud, la educación, la movilidad y la sostenibilidad. 

Cada transformación, sin embargo, exige evaluar la seguridad, la normativa, los costos y su compatibilidad con las operaciones existentes.

 

En Colombia, donde algunos complejos cuentan con superficies disponibles y las comunidades demandan nuevos servicios urbanos, estos ejemplos invitan a mirar los inmuebles de otra manera. Quizás la pregunta estratégica no sea únicamente qué marca puede ocupar un local, sino qué necesidad de la ciudad puede atenderse desde la infraestructura construida. A veces, la próxima innovación del retail no consiste en vender algo diferente, sino en permitir que ocurra algo inesperado.

 

Fuente: Mall & Retail.