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KTRONIX, ALKOSTO, FALABELLA, HOMECENTER, IKEA, KOAJ, BOSI Y VéLEZ: LAS MARCAS QUE CAPITALIZAN EL REPUNTE DEL COMERCIO MINORISTA EN 2026

El comercio minorista colombiano en los primeros cuatro meses del año presenta una dinámica superior a la esperada. De acuerdo con la Encuesta Mensual de Comercio del DANE, entre enero y abril las ventas reales del comercio minorista y de vehículos crecieron 12,1% frente al mismo periodo del año anterior, mientras que el comercio minorista sin combustibles ni vehículos avanzó 10,0%. Se trata de una señal relevante para los centros comerciales, porque el crecimiento no se concentró únicamente en alimentos o bienes básicos, sino especialmente en categorías de alto valor, compra programada y fuerte presencia en la mezcla comercial de los malls.

El dato más llamativo está en las líneas de mercancías asociadas a tecnología y bienes durables. Equipo de informática y telecomunicaciones para uso personal o doméstico creció 31,0% en el acumulado enero-abril y aportó 1,8 puntos porcentuales al crecimiento total. Esta línea incluye computadores, celulares, tabletas, accesorios y soluciones de conectividad, una categoría que se ha convertido en uno de los motores del tráfico comercial moderno. 

 

En los centros comerciales, las marcas y operadores mejor posicionados para capturar este desempeño son Ktronix, Alkosto, Falabella, Mac Center, iShop, Samsung Experience Store, Xiaomi Store, Claro, Movistar y Tigo, que combinan exhibición, financiación, servicio técnico, reposición de equipos y experiencia física de compra.

 

El crecimiento de esta línea no es accidental. Responde a una renovación del parque tecnológico de los hogares, a la necesidad de equipos para estudio, trabajo híbrido y entretenimiento, y a un consumidor que, aunque sigue sensible al precio, está dispuesto a financiar productos que percibe como necesarios.

En este segmento, el centro comercial ofrece una ventaja frente al canal puramente digital: permite comparar, probar, recibir asesoría, tramitar garantías y cerrar la compra con crédito inmediato o promociones bancarias.

 

La segunda gran sorpresa aparece en equipo y aparatos de sonido y video, especialmente televisores, con un crecimiento de 42,2% entre enero y abril y una variación anual en abril de 50,5%. Este resultado favorece a marcas fabricantes como Samsung, LG, Sony, Challenger y Kalley, pero también a retailers con fuerte portafolio de electrónica como Ktronix, Alkosto, Falabella, Éxito, Jumbo y Olímpica. En los centros comerciales, esta categoría tiene un efecto adicional: genera compras de alto ticket, activa vitrinas, impulsa campañas promocionales y se beneficia de temporadas como el Día de la Madre, eventos deportivos y la expectativa previa al Mundial de Fútbol.

 

La tercera línea de alto crecimiento fue electrodomésticos y muebles para el hogar, con una expansión de 19,6% en el año corrido y 21,9% en abril. Aquí se observa una recuperación del gasto de los hogares en neveras, lavadoras, cocinas, pequeños electrodomésticos, salas, comedores, colchones y decoración. Las marcas favorecidas son Homecenter, Falabella, IKEA, Jamar, Tugó, Muebles & Accesorios, Ktronix, Alkosto, Haceb, Challenger, Mabe, Whirlpool y Samsung. La presencia de IKEA en Mallplaza NQS y la consolidación de grandes formatos de hogar ratifican que el consumo asociado a vivienda, remodelación y decoración vuelve a tener tracción después de varios años de cautela.

 

En prendas de vestir y textiles el crecimiento fue más moderado, con 4,6% en el acumulado enero-abril y 4,2% en abril. Aunque no tiene la fuerza de tecnología o electrohogar, sigue siendo una categoría fundamental para los centros comerciales por su capacidad de generar tráfico recurrente. En esta línea se benefician marcas como Koaj, Studio F, Arturo Calle, Tennis, Gef, Chevignon, H&M, Zara, Falabella, PatPrimo y Punto Blanco. El desempeño muestra que la moda crece, pero en un consumidor más racional, más promocional y más dispuesto a esperar descuentos. La compra por impulso sigue viva, pero convive con una mayor comparación de precios.

El calzado, los artículos de cuero y sucedáneos del cuero crecieron 5,3% entre enero y abril y 3,2% en abril. Es una recuperación moderada, pero positiva para una categoría donde Colombia tiene marcas fuertes y una alta presencia en centros comerciales. Vélez, Bosi, Spring Step, Calzatodo, Mario Hernández, Bata, Aquiles, Croydon y Adidas o Nike en calzado deportivo son algunas de las firmas mejor posicionadas. En cuero y marroquinería, la compra se sostiene por reposición, regalos, moda ejecutiva y ocasiones especiales; sin embargo, la categoría enfrenta mayor presión de precios, competencia informal e importaciones de bajo costo.

 

La explicación general de este buen desempeño tiene varios factores. En primer lugar, los hogares llegaron a 2026 con una mayor capacidad de compra por el fuerte incremento del salario mínimo y por una inflación que, aunque sigue elevada, es menor a la de los años críticos posteriores a la pandemia. 

En segundo lugar, las remesas continúan siendo un soporte clave para millones de hogares colombianos, especialmente en regiones donde estos recursos se convierten rápidamente en consumo de electrodomésticos, tecnología, vestuario, calzado y mejoramiento del hogar.

 

Un tercer factor es la recomposición del crédito. Aunque las tasas de interés siguen altas y limitan el endeudamiento tradicional, los retailers han sido agresivos en financiación directa, cuotas sin interés, alianzas bancarias, tarjetas propias, crédito instantáneo y esquemas de “compre ahora y pague después”. En categorías de alto valor, como celulares, computadores, televisores y electrodomésticos, la venta no depende únicamente del ingreso disponible del mes, sino de la capacidad del comercio para empaquetar precio, plazo y promoción.

 

También pesa el efecto base. Durante 2024 y parte de 2025, el consumo de bienes durables estuvo frenado por inflación, tasas altas e incertidumbre. Por eso, parte del crecimiento de 2026 refleja compras aplazadas que empiezan a materializarse. Muchos hogares que no cambiaron televisor, celular, nevera o computador en los últimos dos años están entrando nuevamente al mercado, empujados por promociones, lanzamientos y necesidad de renovación.

Hay, además, un componente territorial. Bogotá, Cundinamarca y Antioquia concentraron una parte importante de la contribución positiva del comercio minorista sin combustibles, lo que coincide con los mercados donde los centros comerciales tienen mayor densidad, mejores mezclas comerciales y mayor oferta de marcas nacionales e internacionales. Esto sugiere que el crecimiento del retail no se distribuye de manera homogénea, sino que favorece especialmente a los corredores urbanos con mayor formalidad, bancarización y capacidad de consumo.

 

El comercio electrónico también está aportando. Aunque su participación en las ventas totales del comercio al por menor sigue siendo baja, su crecimiento de dos dígitos confirma que el consumidor colombiano compra cada vez más en modelos híbridos. En la práctica, el centro comercial ya no compite únicamente contra internet: lo integra. La tienda física se volvió vitrina, punto de experiencia, centro de servicio, espacio de recogida y respaldo de confianza para compras que muchas veces empiezan en el celular y terminan en el local.

No obstante, el análisis también debe reconocer zonas grises. Una parte de la liquidez que se mueve en Colombia proviene de economías informales e incluso ilegales, especialmente en territorios donde el efectivo mantiene una presencia significativa. Este fenómeno no aparece de manera explícita en la Encuesta Mensual de Comercio, pero puede explicar parte de la demanda por bienes de alto valor, tecnología, motos, electrodomésticos y artículos de uso personal. Para el retail formal, el reto es capturar consumo sin relajar estándares de cumplimiento, facturación, trazabilidad y prevención de riesgos.

 

Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall & Retail “En lo corrido del año se presenta un consumidor más activo, pero no necesariamente más confiado. Compra cuando encuentra valor, financiamiento, promoción y respaldo. Por eso, las categorías ganadoras en centros comerciales son aquellas que combinan necesidad, aspiración y facilidad de pago: tecnología, televisores, electrodomésticos, muebles, moda y calzado”.

 

“El reto para los operadores de centros comerciales será convertir este ciclo de recuperación en mayor tráfico, mejores ventas por metro cuadrado y una mezcla comercial más potente, donde las marcas con experiencia omnicanal, financiación y servicio posventa serán las verdaderas ganadoras del nuevo momento del retail colombiano”, señaló Vargas Brand.

 

Fuente: Mall & Retail