La reciente autorización de la integración empresarial entre Primax Colombia y UNO Corp, controlante de Biomax, por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio, marca uno de los movimientos más relevantes del mercado colombiano de combustibles en los últimos años.

El impacto inicial se mide en estaciones de servicio: de acuerdo con las cifras sectoriales más recientes, Terpel continúa como el líder del negocio con más de 2.000 estaciones y una participación superior al 40 %, mientras que la unión Primax–Biomax configuraría un segundo gran bloque con cerca de 1.800 estaciones y una participación conjunta cercana al 29 %. En la práctica, el mercado pasaría a tener dos grandes protagonistas nacionales: Terpel, con su red histórica y su fortaleza de marca, y el nuevo grupo Primax–Biomax, con una escala suficiente para disputar tráfico, cobertura, negociación comercial y servicios de valor agregado.
Sin embargo, el verdadero impacto de esta integración no está únicamente en la venta de combustibles. El negocio de las estaciones de servicio viene cambiando de manera acelerada. La rentabilidad del futuro no dependerá solo del galón vendido, sino de la capacidad de convertir cada parada en una experiencia de consumo.
En ese contexto, las tiendas de conveniencia se convierten en el nuevo campo de batalla del retail colombiano. El conductor ya no llega únicamente a tanquear; también busca café, comida preparada, productos de impulso, baños limpios, servicios digitales, cajeros, parqueadero seguro y una experiencia rápida para continuar su camino.
Allí aparece el mayor valor estratégico de la integración. UNO Corp no solo suma la red de Biomax a la operación de Primax, sino que incorpora experiencia regional en tiendas de conveniencia bajo marcas como Pronto y Select. Primax, por su parte, ya venía desarrollando en Colombia su formato Listo, una propuesta de conveniencia asociada a estaciones de servicio con alimentos, bebidas, productos de paso y servicios complementarios. La combinación de Pronto, Select y Listo podría darle al nuevo grupo una arquitectura comercial poderosa para competir en distintos segmentos: tiendas de carretera, formatos urbanos, puntos premium y modelos de consumo rápido en estaciones de alto tráfico.
Frente a este bloque, Terpel ya cuenta con una ventaja importante: Altoque. La compañía ha entendido que las estaciones deben convertirse en plataformas de movilidad, consumo y experiencia. Su red de tiendas, kioscos, autolavados y alianzas gastronómicas ha venido creciendo con fuerza, con una propuesta que incluye café, comida preparada, snacks, baños disponibles, wifi, espacios de descanso y marcas aliadas como Sbarro, Mimos y Home Burgers. En otras palabras, Terpel no está defendiendo solamente el liderazgo en combustibles, sino construyendo un ecosistema de conveniencia alrededor de su red nacional.
El resultado será una competencia mucho más sofisticada. El negocio dejará de ser una lucha por ubicación y precio del combustible para convertirse en una disputa por la frecuencia de visita, el ticket promedio y la fidelidad del usuario. Las estaciones con mejores tiendas podrán capturar más valor por cliente, especialmente en corredores viales, zonas urbanas de alto tráfico, entradas y salidas de ciudades, rutas turísticas y puntos cercanos a universidades, oficinas o zonas residenciales. El combustible será el generador de tráfico; la tienda será el generador de margen.
Para el retail colombiano, este movimiento tiene varias implicaciones. La primera es que las estaciones de servicio entrarán con más fuerza a competir con tiendas de barrio, panaderías, cafeterías, minimercados, droguerías, hard discount y cadenas de conveniencia urbana. La segunda es que las grandes marcas de consumo masivo encontrarán en las estaciones un canal cada vez más atractivo para lanzamientos, empaques individuales, bebidas frías, café, snacks saludables y alimentos listos para consumir.

La tercera es que la tienda de conveniencia en estación puede convertirse en una alternativa poderosa para el consumidor que valora rapidez, seguridad y disponibilidad extendida.
El reto estará en la ejecución. No basta con poner una nevera, una caja registradora y una góndola de snacks. Una verdadera tienda de conveniencia exige surtido inteligente, operación 24/7, inventarios controlados, cadena de frío, baños impecables, alimentos preparados, tecnología de pagos, promociones, programas de fidelización y una experiencia homogénea en toda la red. La gran pregunta para Primax–Biomax será si logra integrar marcas, culturas operativas y formatos comerciales sin perder consistencia. La gran pregunta para Terpel será si puede acelerar Altoque lo suficiente para blindar su liderazgo antes de que el nuevo competidor escale su plataforma de conveniencia.

Los mejores ejemplos latinoamericanos muestran hacia dónde puede ir Colombia. En Chile, Copec convirtió sus tiendas Pronto y Punto en referentes de alimentación al paso, cafés, productos de carretera y servicios para viajeros. Su modelo demuestra que la estación puede ser mucho más que un surtidor: puede ser una pausa gastronómica, un punto de descanso y un canal de retail con identidad propia.
En Argentina, YPF Full se ha transformado en un caso destacado por su capacidad de vender café, hamburguesas, productos de impulso y experiencias de alto tráfico, incluso con formatos que comienzan a competir con cafeterías y cadenas de comida rápida.
En México, OXXO enseñó que la conveniencia puede convertirse en un hub de servicios, pagos, comida, recargas, corresponsalía y cercanía cotidiana, con una frecuencia de visita que va más allá del combustible.
Colombia tiene todos los elementos para vivir una evolución similar. Cuenta con una red amplia de estaciones, corredores viales estratégicos, crecimiento del consumo fuera del hogar, mayor demanda de soluciones rápidas y un consumidor que valora la conveniencia. Lo que viene no será simplemente una integración empresarial en combustibles, sino la reorganización de una parte importante del retail de proximidad.
En síntesis, la aprobación de la integración Primax–Biomax puede partir en dos la historia del negocio de conveniencia en estaciones de servicio en Colombia. De un lado quedaría el bloque Primax–Biomax, con la posibilidad de articular Pronto, Select y Listo como una plataforma regional de conveniencia. Del otro, Terpel defenderá su liderazgo con Altoque, una marca que ya demostró capacidad de crecimiento y conexión con el consumidor colombiano. La batalla ya no será solo por vender gasolina. Será por quedarse con la parada, el café, el almuerzo rápido, el snack, el baño limpio, la fidelidad y el tiempo del consumidor en movimiento.
Fuente: Mall & Retail