De acuerdo con el Mapa de Importaciones de Prendas de Vestir 2026 de Mall & Retail, elaborado a partir de los capítulos arancelarios 61 y 62, Carolina Herrera/Purificación García, Hugo Boss, Ralph Lauren, Louis Vuitton, Johanna Ortiz, Dolce & Gabbana, Alo Yoga y Le Collezioni son las marcas con mayores niveles de importación en el segundo trimestre del año.

Entre abril y junio, Colombia importó US$160,9 millones en vestuario, correspondientes a prendas de punto y prendas excepto de punto. Dentro de ese universo, la canasta de lujo y premium analizada sumó cerca de US$5,03 millones, equivalente al 3,1% del valor total importado. A primera vista parece una participación pequeña, pero la verdadera diferencia aparece cuando se analiza el peso de la mercancía: estas compañías movilizaron apenas unas 22,4 toneladas de prendas, cerca del 0,4% del volumen físico del mercado analizado.
En otras palabras, el lujo pesa poco en kilos, pero mucho en dólares. Mientras las prendas importadas por el mercado colombiano tuvieron durante el trimestre un valor promedio cercano a US$28 por kilogramo, la canasta de marcas de alta gama se acercó a US$225 por kilo, alrededor de ocho veces más. En casos extremos, la diferencia es todavía mayor: el vestuario importado por Louis Vuitton alcanzó un valor próximo a US$1.859 por kilogramo, mientras que Dolce & Gabbana se situó alrededor de US$784.
Esta diferencia resume la economía del lujo: se necesitan muchas menos unidades para representar un inventario de alto valor.
Carolina Herrera y Hugo Boss se disputan el liderazgo
El mayor importador de la canasta analizada fue Auscol, operador en Colombia de CH Carolina Herrera y Purificación García, con US$1,66 millones, equivalentes al 33% de las compras del segmento seleccionado.
La cifra está alineada con una operación que ha ganado profundidad en Colombia: Auscol representa ambas marcas desde 2007 y actualmente opera siete tiendas exclusivas en las principales ciudades del país. Además, sus ingresos operacionales pasaron de $77.090 millones en 2024 a $90.290 millones en 2025, un crecimiento del 17,1%.
El segundo lugar correspondió a Hugo Boss, operada por Marcas Europeas, con importaciones por cerca de US$1,32 millones, el 26,2% de la canasta. En 2025, Marcas Europeas alcanzó ingresos por $96.986 millones, 52,9% más que el año anterior. A ello se suma la ampliación de la presencia de las dos líneas del grupo alemán: BOSS mantiene puntos en centros comerciales como Andino, Parque La Colina y Gran Estación, mientras HUGO abrió su primera tienda en Bogotá, reforzando una propuesta más joven, urbana y contemporánea.
En tercer lugar aparece Ralph Lauren, a través de Ebicol, con cerca de US$534.000, el 10,6% del total seleccionado. La operación local también viene mostrando dinamismo: Ebicol reportó un aumento del 10,5% en sus ingresos netos durante 2025. La marca conserva una posición particular dentro del segmento alto, combinando lujo accesible, lifestyle americano y una fuerte identidad alrededor del polo y el sportswear premium. Actualmente tiene tres puntos en Bogotá y su área de influencia: Andino, Parque La Colina y el outlet de Sopó.
Louis Vuitton ocupó el cuarto puesto con aproximadamente US$442.000, equivalentes al 8,8% de la canasta. Su monto es inferior al de otros jugadores, pero allí precisamente aparece la diferencia entre volumen y exclusividad. La compañía cerró 2025 con ingresos operacionales en Colombia por $68.065 millones, frente a $63.420 millones en 2024, un crecimiento aproximado del 7,3%.

Su presencia física continúa concentrada en una única boutique en Bogotá, en la zona de la calle 82, reforzando una estrategia basada menos en cobertura y más en exclusividad, servicio y experiencia de marca.
El quinto lugar lo ocupa Johanna Ortiz, con cerca de US$361.000 en importaciones de prendas, el 7,2% de la canasta. Su caso merece una lectura diferente porque se trata de una marca colombiana que fabrica buena parte de su producto en el país; por ello, sus importaciones no representan la dimensión total de su negocio. La firma mantiene boutiques en Cali, Bogotá y Cartagena y ha acelerado su internacionalización. Vogue reportó que las ventas globales de la marca pasaron de aproximadamente US$17 millones en 2024 a US$30 millones en 2025, mientras fortalece su presencia directa en Estados Unidos y Europa.
En conjunto, estos cinco jugadores representaron cerca del 86% de las importaciones de la canasta de lujo y premium analizada, lo que muestra que, aunque existe una creciente diversidad de marcas de alta gama en Colombia, el abastecimiento continúa bastante concentrado.
China lidera, pero Europa recupera protagonismo
El país de fabricación permite entender otra característica del negocio. Existe la percepción de que la ropa de lujo que llega a Colombia proviene fundamentalmente de Italia o Francia. Los datos muestran una realidad más diversa.

China fue el principal origen de la canasta analizada, con aproximadamente US$1,14 millones, equivalentes al 22,6% del total. En segundo lugar se ubicó Italia, con cerca de US$866.000 y una participación del 17,2%; seguida muy de cerca por Portugal, con US$852.000 y el 16,9%. Turquía ocupó la cuarta posición con US$458.000, el 9,1%, mientras Vietnam completó el Top 5 con cerca de US$312.000 y una participación del 6,2%. Estos cinco países concentraron alrededor del 72% del vestuario importado por el segmento analizado.
El liderazgo de China no significa que las grandes casas de lujo hayan abandonado Europa. Lo que evidencia es que dentro del mercado de alta gama conviven diferentes modelos.
Las marcas premium con mayor escala utilizan cadenas productivas globales que incluyen China, Vietnam, Turquía y otros centros manufactureros asiáticos, mientras que las casas de lujo más exclusivas conservan una relación mucho más estrecha con la fabricación europea.
Louis Vuitton es el mejor ejemplo: cerca del 94% del valor de su vestuario importado durante el trimestre tuvo origen italiano. En Dolce & Gabbana, la concentración de Italia estuvo próxima al 98%. En cambio, marcas como Hugo Boss y Ralph Lauren tienen cadenas de suministro considerablemente más diversificadas, en las que participan simultáneamente Europa y Asia.
Portugal merece también atención. Con una participación cercana al 17%, prácticamente igualó a Italia dentro de la canasta estudiada, ratificando el creciente papel de la industria portuguesa como plataforma de producción para marcas europeas de gama alta. Turquía, por su parte, tiene una presencia especialmente relevante en el abastecimiento del universo Hugo Boss.
El resultado deja una conclusión interesante para el Mapa de Importaciones de Prendas de Vestir de Mall & Retail: el lujo representa una fracción pequeña de las toneladas que ingresan al país, pero su importancia económica es muy superior a su peso físico. Mientras la moda de gran volumen compite por precio, rotación y profundidad de inventario, el lujo compite por marca, exclusividad, origen y valor por prenda.
Y esa diferencia también se refleja en los centros comerciales. Las marcas de lujo no necesitan las mayores ventas en unidades ni los mayores tráficos para ser estratégicas. Su aporte está en elevar el posicionamiento del activo, atraer consumidores de alto poder adquisitivo y construir una mezcla comercial que no se mide únicamente por cuántas bolsas salen de una tienda, sino por el valor y la imagen que esa tienda aporta al centro comercial.
Fuente: Mall & Retail