El centro comercial del sur de Bogotá avanza en una ambiciosa renovación arquitectónica para convertirse en un gran jardín urbano. Mientras transforma sus espacios, se prepara para sorprender a la ciudad con una Navidad de cuatro mundos temáticos, donde cada piso contará una historia diferente.

Hay lugares que forman parte de la vida cotidiana de una ciudad. Espacios donde las familias se encuentran, los amigos comparten y las personas construyen recuerdos. Pero también hay momentos en los que esos lugares deciden reinventarse para ofrecer nuevas experiencias.
Ese es el camino que hoy recorre el Centro Comercial Paseo Villa del Río, en el sur de Bogotá, que atraviesa una etapa de transformación con una apuesta que va mucho más allá de renovar su infraestructura: convertirse en un destino donde la naturaleza, el comercio, el entretenimiento y las emociones convivan en un mismo lugar.
Bajo el concepto Paseo Florece, el complejo comercial está dando paso a una nueva visión de sus espacios, inspirada en la biodiversidad colombiana y en la necesidad de construir entornos urbanos más amables, sostenibles y conectados con las personas.
Y mientras esta transformación comienza a tomar forma, el centro comercial prepara otro gran acontecimiento: una temporada navideña que promete convertirse en una de las experiencias más memorables de su historia.
Paseo Florece: una nueva manera de vivir el centro comercial
Durante décadas, los centros comerciales fueron concebidos principalmente como lugares de consumo. Sin embargo, las expectativas de los visitantes han evolucionado. Hoy las personas buscan experiencias, bienestar, espacios de encuentro y lugares que les permitan disfrutar de su tiempo libre.
Paseo Villa del Río ha entendido esta transformación y trabaja en una renovación arquitectónica que busca consolidarlo como un gran jardín urbano integrado al comercio.
El proyecto contempla ambientes inspirados en los paisajes naturales de Colombia, recorridos con mayor presencia de vegetación y espacios que invitan a detenerse, contemplar y disfrutar.
La propuesta busca que cada visita se convierta en una experiencia diferente, donde la arquitectura y la naturaleza contribuyan a crear una relación más cercana entre el centro comercial y su comunidad.
Esta visión también tiene un componente ambiental importante. Desde su conceptualización, el complejo incorporó criterios de eficiencia en el uso de recursos, alcanzando un reconocimiento significativo: convertirse en el primer centro comercial de Latinoamérica y el octavo del mundo en obtener una certificación de diseño EDGE, iniciativa impulsada por la Corporación Financiera Internacional, miembro del Grupo Banco Mundial.

Con Paseo Florece, el centro comercial busca continuar construyendo sobre esa visión de sostenibilidad y consolidar una propuesta que responda a las nuevas tendencias del sector retail.
Porque el futuro de los centros comerciales no depende únicamente de las marcas que albergan, sino también de las experiencias que son capaces de crear y de las conexiones que construyen con sus visitantes.

La Navidad que soñamos: cuatro pisos, cuatro mundos y una sola historia En medio de esta evolución, Paseo Villa del Río se prepara para recibir una de las temporadas más importantes del año con una propuesta que llevará la experiencia navideña a otro nivel.
Bajo el concepto “La Navidad que soñamos”, el centro comercial transformará sus cuatro pisos en universos temáticos que permitirán a los visitantes descubrir distintas maneras de sentir y vivir la magia de diciembre.
La historia parte de una idea tan sencilla como poderosa: no todos soñamos con la misma Navidad.
Para algunos, la Navidad significa volver a encontrarse con las tradiciones familiares, los árboles iluminados y la emoción de esperar a Santa. Para otros, representa la ilusión de los juguetes, los colores, los dulces o los paisajes nevados que alguna vez imaginaron.
Este año, Paseo Villa del Río quiere reunir todos esos sueños en un mismo lugar.
La experiencia comenzará en el primer piso, donde un universo inspirado en los grandes viajes navideños evocará la nostalgia y la emoción de las celebraciones tradicionales. Allí, los visitantes encontrarán el punto de partida de una historia que los invitará a recorrer todo el centro comercial.
En el segundo piso, la imaginación tomará protagonismo con un mundo inspirado en la juguetería de Santa, donde los recuerdos de infancia y la fantasía serán parte esencial de la experiencia. El tercer piso transportará a las familias a un universo lleno de dulzura, color y personajes mágicos, inspirado en esos sueños navideños que parecen sacados de un cuento.
Finalmente, el cuarto piso abrirá las puertas a un escenario polar, donde la magia del invierno y el espíritu de la Navidad completarán este recorrido. Cada ambiente tendrá una identidad propia, pero todos estarán conectados por una misma narrativa: la posibilidad de encontrar, en un solo lugar, esa Navidad que alguna vez imaginamos. Una experiencia que busca convertirse en recuerdo Más allá de la decoración, la propuesta navideña de Paseo Villa del Río nace de una convicción: las mejores experiencias son aquellas que permanecen en la memoria de las personas.
Por eso, el centro comercial apuesta por una Navidad que invite a las familias a recorrer sus espacios, descubrir escenarios, compartir momentos y sentirse protagonistas de una historia.
La intención es trascender el concepto tradicional de iluminación y ornamentación navideña para construir una experiencia temática integral, capaz de despertar curiosidad y motivar nuevas visitas.
Esta estrategia también representa una oportunidad para fortalecer la conexión entre el comercio y los visitantes, dinamizar el recorrido por los diferentes niveles y generar nuevas ocasiones de encuentro alrededor de las marcas.
En un entorno comercial cada vez más competitivo, las experiencias memorables se convierten en un factor diferenciador para atraer públicos, estimular la permanencia y fortalecer la preferencia por un destino.
Y precisamente esa es una de las apuestas de Paseo Villa del Río: que las personas encuentren cada vez más razones para regresar.

Un nuevo capítulo para el sur de Bogotá
La transformación de Paseo Villa del Río refleja una visión de largo plazo: evolucionar junto con su comunidad y contribuir a que el sur de Bogotá cuente con espacios de encuentro cada vez más atractivos.
Paseo Florece representa la apuesta por el futuro, por una arquitectura más cercana a la naturaleza y por experiencias que integren bienestar, comercio y ciudad.
Por su parte, “La Navidad que soñamos” será una oportunidad para que miles de visitantes descubran una nueva faceta del centro comercial, a través de una temporada diseñada para despertar emociones y crear recuerdos.
Dos iniciativas distintas, pero conectadas por una misma filosofía: hacer de Paseo Villa del Río un lugar donde siempre haya algo nuevo por descubrir.
En las próximas semanas, el centro comercial comenzará a revelar los detalles de esta gran celebración, que promete llenar sus cuatro pisos de magia, historias y sorpresas.
Porque mientras Paseo Villa del Río florece y se transforma, también se prepara para demostrar que los sueños pueden tener muchos escenarios, pero esta Navidad todos tendrán un mismo destino.
Paseo Villa del Río: un lugar que florece, se transforma y se prepara para vivir la Navidad que soñamos.
Fuente: Mall & Retail