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DE ALMACENES LEY A D1, 35 AñOS DE CAMBIOS EN EL RETAIL COLOMBIANO

El mapa de los supermercados en Colombia ha cambiado de forma radical en poco más de tres décadas. A comienzos de los años noventa, la escena estaba dominada por un conjunto de cadenas regionales y nacionales que respondían a un consumidor que hacía grandes compras quincenales o mensuales, privilegiando surtido, prestigio de marca y ubicación estratégica. Hoy, en 2024, el podio lo encabezan las tiendas de descuento duro, cuyo modelo de proximidad y precios bajos transformó los hábitos de millones de hogares colombianos.

En 1990, los principales jugadores eran Cadenalco —con sus marcas Ley y Súper Ley—, Almacenes Éxito, Carulla, Vivero, Olímpica, La 14, Pomona, Cafam, Colsubsidio y Alkosto. Cadenalco era el único operador con alcance verdaderamente nacional, con presencia en más de 30 ciudades. Carulla y Pomona marcaban la pauta en el segmento premium de Bogotá, mientras Olímpica y Vivero lideraban la costa Caribe, y La 14 era sinónimo de identidad caleña. Cafam y Colsubsidio aportaban el componente social a través de supermercados ligados a las cajas de compensación. El consumidor, en ese entonces, buscaba llenar la despensa con compras de gran volumen y confiaba en la asesoría personalizada en sala.

 

Tres décadas después, el ranking luce irreconocible. Según cifras de 2024, las Tiendas D1 ocupan el primer lugar, seguidas de Tiendas Ara, Alkosto, Éxito, Olímpica, Jumbo/Metro, Carulla, PriceSmart, Surtimax-Súper Inter-Surtimayorista y Makro. La irrupción del hard discount, la llegada de multinacionales y la transformación tecnológica reconfiguraron por completo el tablero competitivo.

Los cambios obedecen, en primer lugar, a un proceso de consolidación y fusiones. Éxito adquirió la mayoría de Cadenalco en 1999 y absorbió sus marcas, mientras que Carulla se fusionó con Vivero en 2000 y más tarde pasó a manos de Éxito en 2007.

Carrefour aterrizó en 1998 y años después su operación fue comprada por Cencosud, que consolidó las banderas Jumbo y Metro. En paralelo, Makro introdujo el formato mayorista, y PriceSmart inauguró en 2011 el modelo de clubes de membresía. Esta ola de adquisiciones y nuevos formatos redujo el número de jugadores pero elevó la escala y la eficiencia.

 

 

El gran golpe de timón llegó con la entrada de D1 en 2009 y Ara en 2013. Con tiendas pequeñas, marcas propias, tickets bajos y ubicaciones de barrio, lograron democratizar el consumo y ofrecer precios competitivos en un país donde el ingreso disponible es limitado y la inflación golpea fuerte. Su propuesta de proximidad y simplicidad les permitió liderar el mercado en poco más de una década, desplazando a cadenas históricas que dominaron durante buena parte del siglo XX.

Otro elemento clave fue la digitalización. Éxito abrió su primera tienda virtual en 1998, anticipando la ola de e-commerce que transformaría el sector. Hoy, las principales cadenas combinan lo físico con lo digital, ofrecen recogida en tienda, entregas rápidas y programas de fidelidad basados en analítica de datos. El consumidor ya no se limita a visitar la sala física: exige experiencias sin fricción, ofertas personalizadas y soluciones que ahorren tiempo.

El comportamiento del comprador también cambió. En 1990, predominaban las compras grandes de abastecimiento; en 2024, conviven varias misiones de compra: la reposición rápida en hard discount, el surtido completo en hipermercados, el club de precio para abastecimiento de hogares grandes y pequeños negocios, y las compras indulgentes en formatos premium como Carulla. La sensibilidad al precio por kilo o litro, la aceptación de marcas propias y la búsqueda de conveniencia marcan la pauta actual.

 

En este tránsito, varias enseñas emblemáticas desaparecieron. Pomona se integró a Carulla; Cafam y Colsubsidio redujeron o cerraron su operación de supermercados; y La 14 se liquidó en 2021 tras años de dificultades financieras. Estas salidas muestran que en un mercado cada vez más competitivo no basta con tradición: se requiere adaptación, eficiencia y capacidad de inversión.

 

La foto comparativa es clara. En 1990, el consumidor elegía entre cadenas regionales con fuerte arraigo local y una o dos nacionales que buscaban consolidarse.

En 2024, el panorama está liderado por multinacionales, formatos de bajo costo y grupos empresariales que operan portafolios multiformato para cubrir diferentes misiones de compra.

 

El gran aprendizaje es que el retail de supermercados en Colombia ha dejado de ser un negocio centrado en el surtido y se ha convertido en una competencia por el valor y la conveniencia. El consumidor cambió sus prioridades, y las cadenas que entendieron primero esta transición hoy encabezan el ranking. Las que no lo hicieron, quedaron relegadas a los libros de historia.

 

Fuente: Mall & Retail. 

 

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