La industria automotriz colombiana cerró 2025 con señales claras de recuperación y recomposición competitiva, en un contexto donde el canal de centros comerciales dejó de ser un actor periférico para convertirse en un facilitador de la estrategia de ventas. Más allá del volumen total de matrículas, el año confirmó que la decisión de compra de vehículos está cada vez más asociada a experiencias de marca, cercanía con el consumidor y entornos de alto tráfico calificado, variables en las que los malls han jugado un rol determinante.

De acuerdo con el boletín del sector automotor publicado por Fenalco, entre enero y diciembre de 2025 se matricularon 254.205 vehículos nuevos, consolidando a diciembre como el mes de mayor dinamismo. En este escenario, Kia se ubicó como la marca más vendida del país con 34.063 unidades, superando a Renault y Toyota, que ocuparon el segundo y tercer lugar respectivamente. El cambio de liderazgo frente a 2024 evidencia una modificación en las preferencias del consumidor y, sobre todo, en la forma como las marcas están llegando al mercado.
El desempeño de Kia no fue accidental, la marca apostó por una renovación integral de portafolio y por una estrategia de visibilidad sostenida en centros comerciales y puntos urbanos de alto flujo. Modelos como el K3, el Picanto y la línea de vehículos utilitarios (Suv) permitieron cubrir desde segmentos de entrada hasta consumidores que buscan mayor tecnología y diseño, mientras que las salas de experiencia en malls facilitaron el contacto temprano y recurrente con el cliente potencial.
En paralelo, el mercado confirmó tendencias estructurales. Los utilitarios SUV lideraron la demanda con más de 143.000 unidades vendidas, seguidos por automóviles y pick-ups, mientras que ciudades como Bogotá, Medellín y Cali concentraron el mayor número de matrículas. Este patrón urbano refuerza la lógica de los centros comerciales como nodos naturales para la exhibición automotriz: allí confluyen familias, profesionales jóvenes y tomadores de decisión en contextos de ocio y permanencia prolongada.
La entrada de showrooms y “salas de experiencia” automotrices al mall responde a una transformación más amplia del tenant mix. A medida que las compras rutinarias migran al canal digital, el centro comercial se redefine como un destino de experiencias de alto involucramiento emocional. En ese marco, el automóvil —segunda decisión patrimonial más relevante del hogar— encaja de forma orgánica en la narrativa de entretenimiento, conveniencia y descubrimiento que hoy buscan los visitantes.


Casos regionales refuerzan esta tesis. En Chile, Cencosud lanzó el concepto Auto City a través de su filial Cenco Malls, reconvirtiendo áreas de estacionamiento en parques automotrices multimarca. En Colombia, experiencias como el centro automotriz de Usaquén Plaza desarrollado junto a Inchcape, o el antecedente pionero de Chipichape Car House en Cali, demostraron que el consumidor valora comparar vehículos en ambientes seguros, climatizados y rodeados de servicios complementarios.
Para los operadores de centros comerciales, esta categoría ofrece beneficios claros: densificación de tráfico en horarios valle, mayor venta cruzada en gastronomía y entretenimiento, esquemas híbridos de renta y una evolución de la imagen del activo hacia un verdadero “lifestyle hub”. Para las marcas, el mall reduce el costo por contacto efectivo, aumenta la tasa de cierre y mejora la recordación, apoyado en visibilidad digital interna, estacionamientos y logística integrada.
El avance de la movilidad eléctrica refuerza esta convergencia. Iniciativas como la de La Estación Centro Comercial, primer mall de Ibagué en habilitar un punto de carga rápida, muestran cómo la infraestructura comercial puede acelerar la adopción de tecnologías limpias y alinearse con los nuevos portafolios de las marcas.
En síntesis, el liderazgo de Kia en 2025 no solo refleja un portafolio acertado, sino una lectura estratégica del nuevo rol del retail físico. Los centros comerciales dejaron de ser vitrinas ocasionales para convertirse en plataformas de conversión, experiencia y datos. En un mercado donde la simple exhibición ya no es suficiente, quienes integren movilidad, entretenimiento y conveniencia seguirán capturando la preferencia del consumidor colombiano.
Fuente: Mall & Retail.