La más reciente publicación de la lista Forbes 2026 volvió a poner en evidencia la magnitud de las grandes fortunas colombianas y el papel que sectores como el consumo masivo, el comercio y el desarrollo inmobiliario han tenido en su consolidación.

El ranking global alcanzó este año un récord de 3.428 multimillonarios, impulsado por el crecimiento de nuevas empresas tecnológicas, mercados financieros dinámicos y políticas fiscales que han favorecido el emprendimiento.
En el caso colombiano, cuatro empresarios aparecen entre los más ricos del planeta, pero al analizar sus portafolios de inversión resulta evidente que tres de las mayores fortunas del país mantienen vínculos profundos con el negocio del retail, ya sea a través de alimentos, supermercados, marcas de consumo o grandes desarrollos comerciales.
Jaime Gilinski Del legado industrial familiar al control del mayor imperio de alimentos del país
El primer lugar lo ocupa Jaime Gilinski, quien se ubica entre los colombianos más ricos del mundo con una fortuna estimada en US$14.700 millones. Aunque su imperio se consolidó principalmente en el sector financiero mediante una estrategia agresiva de fusiones y adquisiciones en banca y servicios financieros, el origen de la riqueza familiar tiene una fuerte conexión con el mundo del consumo masivo.
Su padre, Isaac Gilinski, fue uno de los empresarios que impulsó el crecimiento de varias compañías emblemáticas del retail colombiano al participar en negocios industriales y de productos de consumo como Bombril, referente en productos de limpieza para el hogar; Rimax, líder en plásticos y soluciones para el hogar; y Yupi, una de las marcas más reconocidas del país en snacks y alimentos procesados.
Sobre ese legado empresarial, Jaime Gilinski construyó posteriormente un poderoso conglomerado financiero y, en años recientes, volvió a conectar con el sector de consumo al liderar la adquisición de participaciones estratégicas en Grupo Nutresa, uno de los mayores conglomerados de alimentos de América Latina.
El portafolio de Nutresa incluye marcas ampliamente distribuidas en supermercados y tiendas como Noel, Festival, Ducales, Saltín Noel, Nacional de Chocolates, Jumbo, Chocolisto, Corona, Zenú, Ranchera, Pietrán, Crem Helado, Doria, Comarrico, El Corral y Beer Station, entre muchas otras. Con presencia en más de 70 países, el grupo representa una de las plataformas de alimentos más sólidas de la región, profundamente conectada con el retail moderno y con los hábitos de consumo de millones de hogares.
David Vélez El colombiano que reinventó la banca en América Latina con raíces en el Retail
El segundo lugar lo ocupa David Vélez, fundador del banco digital Nubank, con una fortuna cercana a US$14.500 millones. Aunque su riqueza se generó en el sector fintech a partir de la revolución de la banca digital en América Latina —donde Nubank ya supera los 100 millones de clientes en Brasil, México y Colombia— su historia empresarial también tiene vínculos con el mundo del retail.
Vélez proviene de una familia paisa con tradición en la industria del cuero y la moda. Su tío Juan Raúl Vélez fundó Cueros Vélez, una de las compañías de marroquinería más importantes del país, mientras otros miembros de su familia participaron en la creación de Bosi, una de las marcas de marroquineria más reconocidas del mercado colombiano. Incluso en la nueva generación, la conexión con el retail continúa a través de emprendimientos internacionales como M2Malletier, marca de bolsos fundada por su prima Marcela Vélez.
Aunque Vélez construyó su fortuna en tecnología financiera, su historia refleja cómo las raíces empresariales familiares están profundamente ligadas al desarrollo de marcas de consumo y retail en Colombia, particularmente en categorías como moda, accesorios y marroquinería.
David Vélez recibió el pasado miércoles 11 de marzo el reconocimiento al Empresario del Año 2025, otorgado por el diario La República por su apuesta innovadora en el sector bancario a través de Nubank. Durante su discurso de exaltación, destacó la importancia del capital privado y la libre competencia como pilares de un ecosistema en el que emprendedores, empresas y consumidores encuentran oportunidades reales de progreso. “Porque el verdadero poder transformador no está en una empresa o en un empresario. Está en un ecosistema. Está en millones de colombianos que entienden que pueden ser protagonistas de su propia historia económica”, afirmó.

Luis Carlos Sarmiento Angulo. Del negocio de la construcción al poder financiero y al retail inmobiliario
El tercer lugar en el ranking lo ocupa Luis Carlos Sarmiento Angulo, con una fortuna cercana a US$10.000 millones. Durante décadas fue el colombiano más rico del mundo y consolidó su poder económico a través del Grupo Aval, conglomerado que controla cerca de un tercio del sistema financiero colombiano.
Sin embargo, su influencia también se extiende al desarrollo inmobiliario comercial. A través de Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo (OLCSA) y Construcciones Planificadas, el grupo ha sido protagonista en la creación de algunos de los proyectos comerciales más importantes de Bogotá.
Entre ellos se destacan Centro Mayor, uno de los centros comerciales más grandes del país, y Centro Comercial El Edén, complejo ubicado en el occidente de la capital que integra retail, entretenimiento y gastronomía con marcas ancla como Alkosto. Este tipo de inversiones demuestra cómo el capital financiero también ha encontrado en el real estate comercial y los centros comerciales un vehículo estratégico para capturar valor dentro del ecosistema del retail y del consumo urbano.
Familia Santo Domingo. De Bavaria al control global de marcas, supermercados y cerveza
Aunque aparece en el cuarto lugar del ranking colombiano, la familia Santo Domingo constituye uno de los conglomerados empresariales más poderosos del país y del continente. La fortuna individual de Beatriz Dávila de Santo Domingo está estimada en US$4.700 millones, pero si se suman los patrimonios de sus hijos Alejandro y Andrés Santo Domingo, la riqueza familiar alcanza los US$10.500 millones, ubicándose en un nivel comparable al de las mayores fortunas del país.
El holding familiar, articulado a través de Grupo Valorem, mantiene inversiones relevantes en sectores como medios de comunicación —Caracol Televisión y El Espectador—, entretenimiento —Cine Colombia—, logística, energía y turismo, pero también tiene una presencia determinante en el retail colombiano a través de Tiendas D1, la cadena de hard discount que ha transformado el mercado de supermercados en el país al consolidar un modelo de precios bajos, portafolio eficiente y expansión acelerada en ciudades intermedias y barrios populares.

Sin embargo, una de las inversiones históricas más relevantes de la familia Santo Domingo sigue siendo el negocio cervecero. Durante décadas el grupo construyó un liderazgo regional a través de Bavaria, empresa que dominó el mercado colombiano y se convirtió en una de las cerveceras más importantes de América Latina. El punto de inflexión llegó en 2005, cuando la familia vendió Bavaria a SABMiller en una operación cercana a US$7.200 millones, recibiendo una parte significativa del pago en acciones. Esta decisión transformó un liderazgo regional en una participación accionaria dentro de una plataforma global de consumo.
Posteriormente, la fusión entre AB InBev y SABMiller en 2016 consolidó esa estrategia, integrando la operación dentro del mayor grupo cervecero del planeta. Hoy AB InBev controla cerca del 30% del mercado mundial de cerveza, con presencia en decenas de países y con un portafolio de marcas globales que incluye Budweiser, Corona, Stella Artois y Michelob Ultra, entre muchas otras.
Para la familia Santo Domingo, esta operación significó pasar de ser propietarios de una cervecera nacional a convertirse en accionistas de una de las compañías de consumo más grandes del mundo. Además, Alejandro Santo Domingo mantiene un asiento en la junta directiva del grupo como representante de los accionistas restringidos, lo que evidencia que la familia sigue desempeñando un rol relevante en la gobernanza de la compañía.
A nivel internacional, el portafolio familiar también incluye inversiones en 3G Capital, uno de los fondos de private equity más influyentes del mundo en el negocio de marcas de consumo. A través de este fondo se han desarrollado inversiones en gigantes globales del retail y la restauración como Burger King, Tim Hortons, Popeyes y Firehouse Subs, además de la reciente adquisición del fabricante de calzado Skechers, la tercera compañía de calzado más grande del mundo con ventas cercanas a US$9.000 millones anuales.
Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall & Retail: “El análisis de las mayores fortunas de Colombia revela un patrón claro: el retail y el consumo masivo han sido uno de los grandes motores de creación de riqueza en el país. Desde alimentos y supermercados hasta centros comerciales, moda, restaurantes, bebidas y plataformas globales de consumo, las inversiones de estos empresarios muestran cómo el comercio continúa siendo un sector estratégico para la economía.
“En un mercado de más de 50 millones de consumidores, donde el retail sigue evolucionando hacia modelos omnicanal y nuevas experiencias de compra, estas fortunas no solo reflejan éxito empresarial, sino también la profunda conexión entre capital, marcas y comercio en el desarrollo económico de Colombia”, señaló Vargas Brand.
Fuente: Mall & Retail.
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