Este 11 de marzo se cumple el primer aniversario de la muerte de Horst Paulmann, el empresario chileno-alemán que durante más de cinco décadas construyó uno de los conglomerados de retail más influyentes de América Latina: Cencosud.

Su fallecimiento, a los 89 años, marcó el cierre de una etapa histórica para el comercio minorista de la región. Sin embargo, a un año de su partida, su legado sigue profundamente presente en la cultura operativa y estratégica de la compañía. Más que un fundador, Paulmann fue un empresario que definió una forma de entender el negocio: obsesión por la operación, disciplina en la ejecución y una convicción inquebrantable de que el crecimiento empresarial es el resultado de la constancia. “Crecer no es un acto de magia, es constancia”, repetía con frecuencia, sintetizando la filosofía que convirtió a Cencosud en un actor determinante del retail regional.
La historia de Horst Paulmann es, en esencia, una historia de emprendimiento construido desde cero. Nacido en Alemania en 1935, llegó a Chile siendo niño junto a su familia después de la Segunda Guerra Mundial. Desde la ciudad de Temuco comenzó un pequeño negocio familiar que con el tiempo se transformaría en el germen de un imperio comercial.
Su visión empresarial se consolidó con la creación de la cadena de supermercados Jumbo y posteriormente con el desarrollo de múltiples formatos comerciales que hoy integran el portafolio de Cencosud: supermercados, tiendas por departamento, mejoramiento del hogar y centros comerciales. A lo largo de décadas de expansión, el grupo logró presencia en Chile, Argentina, Perú, Colombia, Brasil y Estados Unidos, con más de 1.250 tiendas, 68 centros comerciales y una organización que supera los 116.000 colaboradores. Ese crecimiento convirtió a Paulmann en uno de los empresarios más influyentes del continente y lo posicionó entre las mayores fortunas de Chile.
El éxito empresarial también se reflejó en su patrimonio personal. Durante años, el fundador de Cencosud figuró en los listados internacionales de riqueza empresarial. Estimaciones de la revista Forbes situaban su fortuna en torno a los US$3.300 millones al momento de su fallecimiento, aunque en distintos momentos de su carrera llegó a superar los US$4.900 millones. Esa riqueza estaba directamente vinculada a su participación en el holding Cencosud, compañía que hoy mantiene una valoración bursátil superior a los US$9.000 millones y en la cual la familia Paulmann conserva aproximadamente el 55,9% de la propiedad, equivalente a más de US$5.000 millones.
Sin embargo, más allá del patrimonio personal, su mayor activo fue haber construido una organización capaz de competir en múltiples mercados y formatos de retail con una estructura operativa altamente sofisticada.
Colombia ocupó un capítulo especial dentro de la expansión regional de Cencosud. En 2013, el grupo chileno dio uno de los pasos estratégicos más relevantes de su historia al adquirir las operaciones de Carrefour en el país. La transacción marcó el ingreso formal de la compañía al mercado colombiano y transformó de inmediato el mapa competitivo del sector supermercadista. Aquella llegada estuvo rodeada de una imagen que muchos ejecutivos del retail latinoamericano aún recuerdan: Paulmann descendiendo de su avión privado y recorriendo personalmente las tiendas del nuevo portafolio, vestido con jeans y camisa sencilla, observando cada detalle del negocio. Quienes lo acompañaban recuerdan también su estilo austero y operativo: reuniones largas en las tiendas, revisión de precios y exhibiciones, y almuerzos improvisados con su equipo directivo a base de sándwiches mientras discutían la estrategia comercial.

Era la expresión más clara de su forma de liderar: un empresario de terreno, obsesionado con la operación cotidiana.
La muerte del fundador abrió inevitablemente el debate sobre la sucesión y el futuro del conglomerado. Paulmann dejó definido en su testamento el mecanismo de distribución de su patrimonio, una decisión que llamó la atención del mundo empresarial. El empresario estableció que su cuarto hijo —el menor— recibiera el 62,5% de su herencia, porcentaje que incluye la cuarta de libre disposición, la cuarta de mejoras y parte de la mitad legitimaria. Sus tres hijos mayores —Manfred, Peter y Heike Paulmann Koepfer— recibirán cada uno el 12,5% del patrimonio total. La decisión se explica, según el propio testamento, porque el empresario ya había realizado importantes transferencias y donaciones a sus hijos mayores a lo largo de su vida.
Más allá de la distribución patrimonial, la sucesión en Cencosud ha sido diseñada como un proceso gradual y ordenado. En la actualidad, el directorio del holding es presidido por el brasileño Julio Moura Neto, mientras que Manfred y Peter Paulmann participan como directores activos dentro de la matriz. Diversas fuentes internas del grupo describen una dinámica de liderazgo compartido entre ambos hermanos, especialmente visible desde 2025, cuando el directorio aprobó un nuevo plan estratégico orientado a simplificar la estructura del grupo y fortalecer las sinergias operativas entre los distintos países y formatos comerciales.

Este nuevo ciclo empresarial busca mantener vivo el ADN que caracterizó a su fundador. Dentro de la sede corporativa del mall Alto Las Condes, en Santiago, aún se conserva una mesa con planos que Paulmann utilizaba para revisar proyectos comerciales, junto a su tradicional regla de cálculo. Es un símbolo de la cultura empresarial que dejó instalada: una mezcla de intuición empresarial, disciplina operativa y obsesión por los detalles. En palabras de varios líderes empresariales chilenos, Paulmann representó una generación de empresarios que entendía el negocio desde el terreno, pero con una mirada estratégica de largo plazo.
Un año después de su partida, Cencosud vive una transición que busca equilibrar continuidad y transformación. La compañía ha anunciado un programa de inversiones cercano a los US$600 millones para 2026, enfocado en nuevas aperturas, remodelaciones y desarrollos inmobiliarios, además de la expansión en Estados Unidos a través de la cadena The Fresh Market.
En Colombia, durante 2025, la operación de supermercados —que incluye principalmente las marcas Jumbo y Metro— alcanzó ventas por $4,38 billones, registrando un crecimiento del 4,1% frente al año anterior. Esta unidad de negocio opera actualmente 80 tiendas en el país, que en conjunto suman 339.792 m2 de área arrendable (GLA), consolidando a la compañía como uno de los actores relevantes del comercio moderno en Colombia.
En paralelo, la división de mejoramiento del hogar Easy registró ventas por $445.056 millones, con un crecimiento del 8,9%, impulsado por una red de 16 tiendas que totalizan 89.052 m2 de GLA. Estas cifras reflejan no solo la escala que alcanzó la expansión impulsada por Horst Paulmann en el país tras la adquisición de Carrefour, sino también la consolidación de un modelo de retail que combina supermercados de gran formato con plataformas complementarias de mejoramiento del hogar y desarrollo inmobiliario comercial.
La historia de Horst Paulmann confirma que los grandes conglomerados empresariales no se construyen únicamente con capital, sino con una visión sostenida durante décadas. Su legado no se mide solo en tiendas, centros comerciales o cifras de facturación, sino en la instalación de una cultura empresarial basada en el riesgo, la disciplina y la constancia. Una filosofía que sigue marcando el rumbo de Cencosud y que, a un año de su muerte, continúa influyendo en la forma en que el retail latinoamericano entiende el crecimiento y la creación de valor.
Fuente: Mall & Retail.
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