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EL CENTRO COMERCIAL FONTANAR ACELERA SU TRANSFORMACIóN: TRáFICO, INNOVACIóN Y UNA NUEVA ERA DE ENTRETENIMIENTO COMERCIAL

Los escape rooms dejaron de ser hace tiempo una tendencia de nicho para convertirse en un fenómeno global de entretenimiento que está redefiniendo la forma en que las audiencias interactúan con los espacios físicos. 

En Colombia, esa tendencia empieza a tomar fuerza dentro del ecosistema de centros comerciales, y Fontanar se ubica hoy como uno de los casos más representativos de esta transformación. Su nueva apuesta por experiencias inmersivas incorpora misiones contrarreloj en escenarios tematizados donde amigos, familias, parejas o equipos deben resolver acertijos físicos y lógicos bajo presión de tiempo. 

 

El formato mezcla gamificación, diseño escenográfico, narrativa y dinámicas interactivas para convertir una visita tradicional en un plan de entretenimiento memorable. En esta nueva lógica, el tiempo de permanencia adquiere una relevancia estratégica: más allá de la compra, el valor del centro comercial se mide cada vez más por su capacidad de invitar a quedarse, explorar y compartir. 

 

Con esta iniciativa, Fontanar fortalece su apuesta por un modelo de retail experiencial, alineado con una tendencia internacional que está cambiando la forma en que las personas viven, consumen y se relacionan con los espacios comerciales.

En conversación con Andrea Sierra, Gerente General de Fontanar, Mall & Retail analizó el desempeño del centro comercial durante 2025, su visión frente a la innovación, la presión de los costos sobre los locatarios y la propuesta de valor que hoy busca consolidarlo como uno de los activos más dinámicos del mercado. 

 

El balance que deja el año pasado confirma que Fontanar no solo mantiene una posición competitiva, sino que avanza hacia una etapa de mayor sofisticación comercial y experiencial. El centro comercial cerró 2025 con una ocupación de 99,6%, un crecimiento en Same Store Sales de 9,7% y un incremento del 7% en tráfico, cifras que evidencian una combinación saludable entre afluencia de visitantes y productividad comercial. 

 

A esto se sumó un fortalecimiento importante de la mezcla comercial con la llegada de marcas como Malva, Tommy Hilfiger, Le Grand, Cubo de Colsubsidio, Inkanta, ASICS, Ben & Frank y Topara, entre otras, ampliando la propuesta de valor y respondiendo a nuevas expectativas de consumo.

 

Ese desempeño no fue casual. Detrás hay una estrategia que combina curaduría comercial, entretenimiento y transformación del destino. Durante el año, Fontanar avanzó en la remodelación de Parque Fontanar, consolidándolo como un nuevo punto gastronómico y de entretenimiento para jóvenes y familias, al tiempo que impulsó propuestas innovadoras como una pista ecológica de patinaje y experiencias inmersivas de temporada como la Villa de Santa en trineo. 

Más que sumar eventos aislados, el centro comercial viene construyendo una narrativa más robusta: convertirse en un espacio vivo, cambiante y conectado con el estilo de vida de sus visitantes. En un mercado donde el consumidor es cada vez más exigente, menos predecible y más sensible a la experiencia, Fontanar parece haber entendido que la competitividad ya no depende únicamente de tener buenas marcas, sino de construir un ecosistema integral en el que conviven bienestar, tecnología, gastronomía, entretenimiento y comunidad.

 

Bajo esa visión, la innovación no se limita a una agenda tecnológica o al ingreso de nuevos operadores. Para Andrea Sierra, innovar implica diseñar experiencias que sorprendan, generen interacción y fortalezcan el vínculo emocional con el visitante. De ahí que los escape rooms encajen de manera natural en la estrategia del centro comercial. 

 

No se trata solo de una nueva atracción, sino de una señal clara sobre hacia dónde quiere evolucionar Fontanar: un entorno inmersivo, con componentes phygital, donde lo físico y lo digital se complementan para activar los sentidos, prolongar la estadía y construir recuerdos. 

Esta visión responde, además, a una lectura acertada de los públicos de la zona, especialmente de los jóvenes, que buscan propuestas distintas, desafiantes y con alto contenido experiencial. En este sentido, Fontanar no solo amplía su oferta de entretenimiento, sino que fortalece su posicionamiento como destino y refuerza su capacidad de diferenciación dentro del mercado.

 

Otro de los temas abordados en la entrevista fue la presión creciente sobre los costos operativos del comercio, particularmente tras el incremento del 23,7% en el salario mínimo, un factor que ha encendido alertas en buena parte del retail organizado. 

 

La administración de Fontanar reconoce que este ajuste impacta naturalmente la estructura de costos de los locatarios, pero su aproximación ha sido estratégica: acompañar a los aliados comerciales desde una lógica de fortalecimiento del ecosistema, más que desde decisiones reactivas de corto plazo. Esto significa seguir apalancando tráfico, dinamización y valor comercial a través de experiencias, eventos y una propuesta sólida, al tiempo que se profundiza el uso de herramientas tecnológicas y analítica de datos para entender mejor el comportamiento del visitante y optimizar procesos. 

 

Por ahora, Fontanar mantiene su operación y horarios habituales, mientras monitorea cuidadosamente la evolución de las ventas y del consumo. El mensaje es claro: proteger la sostenibilidad del ecosistema comercial exige inteligencia, colaboración y visión de largo plazo.

En esa construcción estratégica también juega un papel fundamental la calidad de sus accionistas. Fontanar ha sabido capitalizar la combinación de dos capacidades complementarias: la trayectoria de Amarilo en desarrollo urbanístico y construcción de proyectos de alta calidad en Colombia, y la experiencia de Grupo Spectrum en el desarrollo, operación y evolución de centros comerciales en la región. 

 

Para Cimento, operador del activo, contar con ese respaldo ha significado acceso a conocimiento, reputación, estándares y visión de negocio. Amarilo aporta profundidad en desarrollo urbano y confianza de mercado; Spectrum, por su parte, suma una lectura de largo plazo sobre cómo evolucionan los centros comerciales, cómo se construyen propuestas competitivas y cómo se articulan retail y entretenimiento dentro de un mismo destino. 

 

Esa combinación ha permitido consolidar una infraestructura sólida, una oferta comercial competitiva y una experiencia centrada en el invitado, generando valor tanto para marcas como para visitantes y grupos de interés.

Al final, la promesa de valor de Fontanar parece resumirse en una idea poderosa: ser mucho más que un lugar para comprar. Para sus visitantes, el centro comercial busca ofrecer una experiencia integral donde convergen marcas, gastronomía, entretenimiento, naturaleza y espacios de encuentro. 

 

Para sus locatarios, Fontanar aspira a ser un socio estratégico que impulsa tráfico, conexión con el consumidor y oportunidades de crecimiento. Y para la comunidad, se proyecta como un actor que aporta al desarrollo del entorno mediante iniciativas culturales, sociales y ambientales. Programas como Jóvenes Emprendedoras, Mujeres Emprendedoras, House of Fashion y Move by Fontanar son parte de esa visión ampliada del centro comercial como plataforma de comunidad, talento y bienestar. En momentos en que el retail redefine su papel, Fontanar no solo está leyendo bien el cambio: está intentando liderarlo.

 

Fuente: Mall & Retail.