La expansión de las cadenas de proximidad con precios bajos se consolidó como uno de los cambios más visibles del consumo masivo en Colombia. Con hogares sensibles al precio, a la intensidad de las promociones y al tamaño del gasto por visita, el formato de descuento duro pasó de ser una alternativa a convertirse en un canal relevante para resolver compras frecuentes de canasta básica.

En ese contexto, Tiendas Ara ha sostenido un crecimiento acelerado que no se entiende solo por nuevas aperturas, sino por la necesidad de reforzar capital, logística y ejecución territorial para operar con consistencia en miles de puntos.
Bajo esa lógica, la Junta Directiva de Jerónimo Martins Colombia S.A.S. —operación de Tiendas Ara y Bodega del Canasto— aprobó la emisión de acciónes por $108.934 millones a favor de New World Investments B.V., compañía de origen neerlandés. La decisión eleva el capital suscrito de Jerónimo Martins Colombia y, según la Junta, amplía el patrimonio para seguir adelantando en debida forma el objeto social.
En términos prácticos, la operación funciona como una capitalización orientada a sostener capacidades operativas y continuidad de inversión en un negocio donde la escala es determinante para mantener precios, surtido y disponibilidad.
El monto, cercano a los $110.000 millones, se lee mejor cuando se ubica dentro de un patrón de inversión recurrente. En los nueve primeros meses de 2025, Jerónimo Martins Colombia (JMC) totalizó cerca de $650.000 millones en inversión, lo que sugiere un enfoque de crecimiento sostenido, más que una estrategia basada en “picos” ocasionales. En descuento duro, la inversión no se limita a abrir locales: implica adecuaciones, equipos, tecnología, inventarios iniciales, abastecimiento continuo, transporte, control de merma y, especialmente, robustecimiento de la red logística para garantizar rotación alta y consistencia operativa
En la dimensión física, Ara fue uno de los inversionistas extranjeros más activos del retail colombiano. En el último año abrió 215 establecimientos y llegó a 1.653 tiendas; además, la compañía indicó que en 2025 inauguró 225 puntos. Más allá de la diferencia entre ambos registros, ambos reflejan un dato clave: el ritmo de expansión ha sido alto y está siendo sostenido.
Tiendas Ara también confirmó que ampliará su red durante 2026, aunque sin precisar el número de nuevas aperturas. La compañía argumenta que aún observa espacio para crecer en metros cuadrados, lo que suele traducirse en oportunidades en barrios en consolidación, municipios intermedios y corredores donde la proximidad pesa más que el tamaño del local.
El trasfondo macroeconómico ayuda a explicar por qué este modelo mantiene tracción. Aunque la inflación se redujo y cerró el año pasado en 5,1%, la presión por precios bajos no desapareció. Más bien, el comportamiento se volvió hábito: mayor frecuencia de compra, menos unidades por visita, alta sensibilidad a promociones, preferencia por categorías de uso cotidiano y atención al ahorro percibido.
Jerónimo Martins, casa matriz de Ara y Bodega del Canasto, reconoció que el desempeño de ventas en Colombia refleja esa presión por bajos precios y promociones, y que el crecimiento de la facturación se sustentó, entre otros, en el aumento de volúmenes y en la apertura de más tiendas.
En resultados, la operación colombiana ya tiene un peso relevante dentro del grupo. Jerónimo Martins reportó ventas en Colombia por 3.228 millones de euros en 2025, equivalentes a cerca de $14 billones al cambio actual, con un crecimiento anual de 8,5% en moneda europea.
Esta escala implica que Colombia dejó de ser un mercado exploratorio: es una plataforma que exige inversión permanente, pero que aporta de manera significativa al desempeño del grupo.
La capitalización también reafirma la estructura de control. Tras la operación, New World Investments B.V. mantiene el 99,9% de la propiedad accionaria de Jerónimo Martins Colombia S.A.S. Este detalle no es menor: en negocios de alta velocidad de ejecución, una estructura accionaria concentrada suele facilitar decisiones rápidas, coherencia estratégica y continuidad de inversión.

En Colombia, el descuento duro compite en variables concretas —ubicación, abastecimiento, disponibilidad, precio percibido y productividad por tienda— y un accionista controlador con horizonte de largo plazo puede sostener apuestas operativas incluso cuando el consumo se enfría o la competencia se intensifica.
El respaldo de Jerónimo Martins se entiende mejor desde su historia y escala internacional. Es un grupo con sede en Portugal y 227 años de experiencia en distribución de alimentos. Su mayor negocio es la cadena polaca Biedronka, que concentra el 70,4% de la facturación total. En 2025, el grupo reportó 35.991 millones de euros en ventas, y Colombia representó 8,96% del total.
En conjunto, Jerónimo Martins opera 6.469 supermercados en Portugal, Polonia y Colombia. Esta trayectoria suele traducirse en disciplina de compras, eficiencia logística y desarrollo de marcas propias, elementos centrales del modelo de descuento duro.
La evolución corporativa también marca su estilo de expansión. Jerónimo Martins fue creada en 1792; su Consejo de Administración está presidido por Pedro Soares dos Santos, de la familia Dos Santos, asociada a la construcción de Pingo Doce en Portugal. En los años noventa, el grupo expandió su operación con Recheio y la adquisición de Biedronka en Polonia, donde controla cerca del 14% del mercado.

Ara fue fundada en 2013 y llegó a Colombia en 2016, construyendo en menos de una década una huella nacional que hoy exige coordinación logística y estandarización operativa de gran escala.
En materia de gobierno corporativo, se destaca la participación de perfiles colombianos en instancias directivas del grupo. Entre ellos, Fabio Villegas Ramírez, economista con formación en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y maestría en la London School of Economics, con experiencia en sector público, banca de inversión y dirección empresarial; y María Ángela Holguín Cuéllar, con trayectoria diplomática y pública, quien además es miembro del Consejo de Supervisión de New World Investments B.V. y consejera no ejecutiva desde el 11 de abril de 2019. Estos perfiles sugieren una atención a la lectura institucional del país y a los riesgos reputacionales y regulatorios que acompañan una expansión nacional.
De cara a 2026, el foco no está únicamente en cuántas tiendas se abrirán, sino en cómo se administrará el siguiente nivel de operación.
A medida que la red crece, la ventaja competitiva depende menos del número de aperturas y más de la capacidad de sostener abastecimiento, mantener consistencia de surtido y precio, mejorar productividad por tienda y proteger niveles de servicio.
En ese marco, la capitalización por $108.934 millones funciona como una señal de continuidad patrimonial para respaldar el crecimiento con orden financiero y capacidad operativa.
Para el retail colombiano, el caso de Ara confirma que el descuento duro seguirá siendo un factor de presión competitiva en precios y promociones, pero también una referencia de eficiencia logística y rotación. Para proveedores y marcas, el reto es elevar productividad de la cadena de suministro sin comprometer márgenes, y ajustar portafolios a un consumidor que prioriza valor por peso gastado. Y para el ecosistema comercial en general, la expansión respaldada por capital y por una matriz internacional sugiere que el crecimiento del formato no es un episodio aislado, sino una estrategia que buscará profundizar cobertura y metros cuadrados en los próximos trimestres.
Fuente: Mall & Retail.
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