El balance económico de 2025 dejó una lectura mixta para el negocio inmobiliario y el consumo: la demanda se sostuvo, pero bajo un entorno de tasas aún exigente, inversionistas más selectivos y una mayor presión por eficiencia operativa.

En ese contexto, los vehículos de renta inmobiliaria enfrentaron el doble reto de proteger márgenes (ocupación, retención y rentas variables) y, al mismo tiempo, optimizar su estructura financiera para sostener distribuciones de caja en un ciclo donde el costo del dinero sigue siendo un factor determinante. La prioridad del mercado, más que “crecer por crecer”, fue validar valor con disciplina: contratos sólidos, ocupaciones saludables, mezcla comercial pertinente y decisiones de capital que reduzcan gasto financiero.
Con esa lógica, PEI cerró 2025 reforzando su posición como uno de los protagonistas del mercado inmobiliario institucional en Colombia. El portafolio reportó ingresos totales por $821.856 millones (+6,4% frente a 2024) y un Ingreso Operativo Neto (NOI) de $686.598 millones (+7,0%), apalancados por una tasa de retención de contratos de 87,8% y una ocupación de 93,2% sobre 1.154.993 m² de área arrendable en más de 30 ciudades.
La categoría comercial se consolidó como eje de desempeño (43% del NOI) y, a la vez, como ancla estratégica: PEI cuenta con 14 centros comerciales —entre ellos El Tesoro, Jardín Plaza y Atlantis Plaza—, que representan más de 40% de los ingresos. En términos de gestión, el año también estuvo marcado por decisiones de estructura de capital: la emisión del Tramo XII por $500.000 millones buscó optimizar el endeudamiento y generó un ahorro relevante en gasto financiero, mientras el Flujo de Caja Distribuible pagado en 2025 llegó a $225.066 millones (+65%), con una distribución por título de $5.040 (+59%), incluso con la entrada de nuevos títulos en el último trimestre.
Bajo ese marco, la desinversión en el Centro Comercial Plaza Central se entiende como una jugada de portafolio más que como un simple cambio de propiedad. Según lo explicado por la administración, estos procesos no se limitan a la negociación: incluyen debida diligencia técnica y operativa, con revisión del activo físico y verificación de equipos y condiciones de funcionamiento, un paso crítico en activos comerciales de alta complejidad.


La transacción se viene adelantando desde mediados de 2025, completa cerca de siete meses de trabajo y el objetivo es cerrar en febrero de 2026. En el mercado se ha mencionado la venta del 51% a un fondo inmobiliario chileno, lo que ha desatado dos lecturas clave: primero, la capacidad de PEI de “cristalizar valor” mediante ventas estratégicas que validan la madurez y valorización del activo; y segundo, la incorporación de un socio internacional especializado podría fortalecer la gobernanza y la gestión operativa de un centro comercial con muchos arrendatarios, rentas variables y una administración intensiva.
Plaza Central, inaugurado en 2016 y concebido como proyecto de renovación urbana en el occidente de Bogotá, pasará así a una nueva etapa donde el foco no sería solo crecer en área o tráfico, sino sostener productividad comercial, calidad de mezcla y generación de caja en un entorno que premia la gestión fina del día a día.
Fuente: Mall & Retail.
Para ser uno de los profesionales mejor informado de la industria de centros comerciales y retail suscríbete en nuestro newspaper en gerencia@mallyretail.com