En un contexto donde el gasto de los hogares y las nuevas dinámicas de consumo están transformando las categorías del retail, el mercado de mascotas se ha consolidado como uno de los segmentos de mayor crecimiento en América Latina. En este escenario, Laika cumple ocho años posicionándose no solo como un jugador relevante, sino como un caso de estudio en la convergencia entre comercio electrónico, retail físico y servicios especializados. De acuerdo con el Mapa Nacional de Retail elaborado por Mall & Retail, las ventas de Laika en 2024 alcanzaron los $165.895 millones, reflejando la consolidación de su modelo de negocio en el país. La compañía anuncia la apertura de 15 nuevas tiendas en 2026, con lo que llegará a 36 puntos físicos, al tiempo que acelera su expansión internacional con su entrada a Chile y la reactivación de su operación en México, proyectando un crecimiento cercano al 40% anual.

El crecimiento de Laika no es casual. Responde a una transformación estructural del consumo: la humanización de las mascotas. Hoy, perros y gatos han pasado de ser animales de compañía a convertirse en miembros del núcleo familiar, lo que ha elevado el gasto en categorías como alimentación premium, salud, bienestar y servicios especializados. Esta tendencia se conecta con macrotendencias de consumo centradas en el bienestar, donde los hogares priorizan productos que aporten calidad de vida, un fenómeno que también se observa en otras categorías del retail colombiano .
Desde el punto de vista estratégico, Laika ha construido una propuesta de valor basada en un modelo híbrido. Por un lado, un canal digital robusto que permite cobertura nacional, esquemas de suscripción y eficiencia logística; y por otro, una red de tiendas físicas que no solo funcionan como puntos de venta, sino como espacios de experiencia, asesoría y fidelización. Este enfoque responde a una lógica clara: el consumidor actual no distingue entre canales, sino que exige integración, inmediatez y personalización.
En términos de expansión, el anuncio de 15 nuevas tiendas en 2026 evidencia una lectura precisa del rol del retail físico en la categoría. A diferencia de otros sectores donde el comercio electrónico ha desplazado parcialmente a la tienda, en el segmento de mascotas el punto físico sigue siendo determinante para la confianza, la recomendación y la construcción de marca. La tienda se convierte en un espacio donde el cliente valida producto, recibe orientación y fortalece su vínculo con la marca.
La internacionalización hacia Chile y la consolidación en México reflejan una tesis de crecimiento regional disciplinado. Ambos mercados presentan características atractivas: alta penetración de mascotas en los hogares, creciente sofisticación del gasto y un ecosistema de retail en evolución. Sin embargo, también implican retos en términos de competencia local, logística y adaptación del portafolio. Laika parece apostar por replicar su modelo omnicanal, apalancado en tecnología, analítica de datos y curaduría de producto.


Adicionalmente, la compañía ha venido fortaleciendo su propuesta en servicios, un componente clave para capturar mayor valor del cliente. La integración de soluciones como suscripciones de alimentos, servicios veterinarios, seguros y programas de fidelización permite aumentar la recurrencia de compra y mejorar el ticket promedio. Este enfoque responde a una tendencia clara del retail contemporáneo: pasar de la venta transaccional a la construcción de ecosistemas de consumo.
Desde la perspectiva del retail inmobiliario, la expansión de Laika también abre oportunidades para centros comerciales y formatos de conveniencia. La categoría de mascotas genera tráfico recurrente, alta frecuencia de visita y complementariedad con otras categorías como bienestar, servicios y alimentación. En un entorno donde los activos comerciales buscan diversificar su mezcla, este tipo de marcas se convierte en un actor relevante, especialmente en formatos de proximidad.
En síntesis, Laika no solo está creciendo en número de tiendas o presencia geográfica. Está consolidando un modelo que combina tecnología, experiencia y servicio, capturando una de las tendencias de consumo más estructurales de la última década. Su reto hacia adelante no será únicamente escalar, sino mantener consistencia operativa, diferenciación y cercanía con el cliente en mercados cada vez más competitivos. En esa ecuación, la ejecución será tan importante como la estrategia.
Fuente: Mall & Retail