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COLECCIONISMO Y áLBUM PANINI 2026: LA FóRMULA QUE DINAMIZA TRáFICO Y EXPERIENCIA EN CENTROS COMERCIALES

A menos de 80 días para el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la economía del coleccionismo vuelve a activarse con una intensidad que trasciende el entretenimiento y se posiciona como un fenómeno de consumo estructurado. En Colombia, la preventa del álbum oficial de Panini ha registrado una respuesta masiva, consolidándose como uno de los productos de mayor rotación del año, incluso en un entorno de incremento sostenido de precios. Este comportamiento confirma que el coleccionismo no responde únicamente a la emoción del fútbol, sino a una lógica económica basada en escasez, probabilidad y hábitos sociales profundamente arraigados.

El producto central de esta dinámica es el álbum oficial, que en su edición 2026 alcanza su mayor escala histórica con 980 stickers y 112 páginas, superando ampliamente las 638 láminas del Mundial de Qatar 2022 . Este crecimiento responde directamente a la expansión del torneo a 48 selecciones, lo que incrementa el contenido, pero también el gasto necesario para completar la colección. Desde la óptica del negocio, Panini ha optimizado su modelo aumentando el número de espacios por llenar, lo que se traduce en mayor recurrencia de compra y, por ende, en una mayor captura de valor por consumidor.

 

La historia de este modelo se remonta a la Italia de los años sesenta, cuando los hermanos Panini iniciaron la comercialización de cromos deportivos en Módena. El punto de inflexión llegó en 1970, cuando obtuvieron la licencia oficial de la FIFA para producir el álbum del Mundial, consolidando una relación que se ha mantenido por más de cinco décadas. Este acuerdo convirtió al álbum en un producto global, hoy presente en más de 100 países y adaptado a múltiples idiomas, con variaciones logísticas según cada mercado. En algunos territorios, las limitaciones regulatorias o de escala restringen su distribución directa, pero en mercados como América Latina su penetración es masiva.

Desde el punto de vista económico, el negocio del álbum se inserta dentro del ecosistema de licencias de la FIFA, que ha demostrado ser altamente rentable. En el ciclo de Rusia 2018, la entidad registró ingresos superiores a US$6.400 millones, donde los productos licenciados —incluyendo el álbum— juegan un rol estratégico en la monetización global del evento. Este modelo se fortalece gracias a la exclusividad que mantiene Panini, lo que le permite operar sin competencia directa en el segmento.

En Colombia, la estructura de distribución es un elemento clave para entender la masificación del producto. En este contexto, Continental S.A.S., con sede en Barranquilla, se posiciona como uno de los operadores más relevantes en la importación y comercialización de marcas internacionales vinculadas al entretenimiento. La compañía, asociada a negocios como Pepe Ganga y a la representación de marcas como LEGO, ha construido una red de distribución con presencia en centros comerciales estratégicos del país. Su modelo multicanal le permite llevar el álbum Panini a tiendas especializadas, grandes superficies y activaciones temporales, asegurando cobertura nacional y disponibilidad inmediata, un factor crítico en un producto impulsado por la urgencia de completar la colección.

 

El canal de centros comerciales cumple un rol determinante en esta dinámica. Más allá de la venta, estos activos se convierten en espacios de experiencia donde ocurre el verdadero motor del negocio: el intercambio. 

Durante la temporada mundialista, centros comerciales como Unicentro Bogotá, Santafé, Titán Plaza, Plaza Central, Viva Envigado, El Tesoro, Chipichape y Buenavista activan zonas de encuentro donde los coleccionistas intercambian láminas, incrementando el tráfico y la permanencia. En algunos casos, incluso se habilitan puntos oficiales o tiendas temporales de Panini que concentran la demanda y estructuran la experiencia.

 

Un caso particularmente representativo en Bogotá es el del Centro Comercial Caobos 147, en el sector de Cedritos, que se ha consolidado como un punto tradicional de intercambio. Durante cada ciclo mundialista, sus espacios se transforman en un mercado espontáneo donde niños, jóvenes y adultos negocian sus “monas”, organizan sus repetidas y construyen estrategias para completar el álbum. Esta dinámica evidencia cómo un activo comercial puede capitalizar una práctica cultural para fortalecer su posicionamiento y atraer tráfico recurrente.

Desde el punto de vista del consumidor, el costo del álbum refleja una tendencia clara de encarecimiento. El sobre individual alcanza los $4.250 pesos, frente a los $3.500 de 2022, mientras que completar la colección puede requerir una inversión que oscila entre $1,3 millones y $2,4 millones dependiendo del nivel de intercambio . Esta brecha entre el costo teórico y el costo real es el núcleo del modelo de negocio, ya que el azar de las láminas repetidas impulsa la compra recurrente.

 

En este contexto, surgen comportamientos que evidencian la complejidad del fenómeno. Algunas láminas consideradas escasas alcanzan valores significativamente superiores a su costo original, generando micro mercados donde el precio se define por la urgencia y la disponibilidad. Las negociaciones pueden incluir intercambios múltiples, pagos en efectivo o incluso intermediarios que facilitan acuerdos entre coleccionistas. Este ecosistema, que combina lógica económica con interacción social, convierte al álbum en mucho más que un producto: es una plataforma de consumo experiencial.

Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall & Retail “ El fenómeno del álbum Panini 2026 representa un caso emblemático de cómo estructurar un negocio global a partir de la emoción, la escasez y la recurrencia. Para el retail y los centros comerciales, es una herramienta efectiva de generación de tráfico y engagement. Para la FIFA y sus licenciatarios, es una fuente de ingresos altamente eficiente. Y para el consumidor, sigue siendo una inversión emocional que, más allá del costo, mantiene intacto su valor dentro de la cultura del consumo en Colombia”.

 

Fuente: Mall & Retail.