En los últimos años, Colombia ha registrado niveles moderados de inversión extranjera, por debajo de los picos observados en ciclos anteriores, reflejando un entorno retador marcado por incertidumbre económica y ajustes en las decisiones de capital a nivel global. Sin embargo, en medio de este contexto complejo, resulta especialmente relevante que compañías internacionales continúen apostándole al país.

El caso de Dollarama es ilustrativo: su decisión de seguir expandiendo operaciones en Colombia de su filial Dollarcity confirma que, más allá de la coyuntura, el mercado colombiano mantiene fundamentos atractivos en términos de consumo, escala y oportunidades de crecimiento dentro del comercio minorista.
En los últimos doce meses finalizados en enero de 2026, la compañía alcanzó ventas por US$7.256 millones y una base de 43.000 empleados, soportando una red global cercana a 2.800 tiendas, de las cuales el 61% se concentra en Canadá. Este desempeño refleja una ejecución consistente de un modelo que combina tiendas propias, surtido de alta rotación y abastecimiento eficiente, permitiendo sostener márgenes robustos en una categoría altamente competitiva.
La estrategia de internacionalización de Dollarama ha evolucionado hacia un esquema híbrido que combina adquisiciones en mercados desarrollados como Australia y expansión orgánica en América Latina. En Australia, la compra de The Reject Shop representa un movimiento estructural para capturar escala en un mercado maduro, apalancando plataformas existentes y reduciendo riesgos de entrada.
En paralelo, su crecimiento en la región se articula a través de Dollarcity, plataforma en la que Dollarama mantiene una participación mayoritaria y que conserva como socio a la familia salvadoreña Baldocch - Kriete, un grupo empresarial con trayectoria regional y vínculos históricos con Colombia. Esa relación también conecta con el negocio aéreo, pues Marco Andrés Baldocchi Kriete, figura clave en Dollarcity, pertenece al mismo entorno familiar de los Kriete, grupo salvadoreño que ha tenido una participación determinante en la historia accionaria de Avianca y en la conformación de su plataforma empresarial en América Latina.
Sobre esa base societaria, Dollarcity ha consolidado una red de 732 tiendas en países como México, Guatemala, Perú, El Salvador y Colombia, replicando la lógica canadiense del descuento, pero con ajustes operativos y comerciales adaptados a mercados de alta sensibilidad al precio.


En Colombia, el desempeño de Dollarcity, operado por Suramérica Comercial S.A.S., confirma la relevancia estratégica del país dentro de la expansión regional. En 2025, la compañía registró ingresos por $3,37 billones, con un crecimiento de 17,5% frente a 2024, consolidando una red de 415 tiendas tras la apertura de 38 nuevos locales
Colombia representa el 57% de las tiendas de Dollarcity en América Latina, evidenciando su rol como principal mercado de la región. Aunque la utilidad neta se ubicó en $154.482 millones, con una disminución de 9,5%, el comportamiento operativo refleja una fase de expansión intensiva donde el crecimiento en ventas y cobertura geográfica prima sobre la optimización de rentabilidad en el corto plazo.
Con 2.300 empleados en el país, el formato continúa ganando participación en el comercio minorista colombiano, impulsado por la búsqueda de precio y una propuesta de valor clara. En este contexto, Dollarcity no solo amplía cobertura, sino que redefine el segmento de descuento como un canal moderno, organizado y altamente escalable dentro del retail nacional.
De cara a 2030, las expectativas para Colombia dentro de la estrategia de expansión de Dollarcity son particularmente ambiciosas, consolidándose como su principal mercado en América Latina. Manteniendo el ritmo reciente de aperturas y la prioridad que el país tiene dentro del portafolio regional, es razonable proyectar una red cercana a 600 tiendas en el mediano plazo, lo que implicaría prácticamente duplicar su huella actual.
Este crecimiento estaría soportado en la penetración en ciudades intermedias, la densificación en grandes áreas metropolitanas y la capacidad del formato de descuento para capturar demanda en todos los niveles socioeconómicos, reafirmando a Colombia como el eje central de expansión para el modelo en la región.
Fuente: Mall & Retail